Un ejemplo de responsabilidad y compromiso social
- La Pampa

- 5 jun 2017
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HACE DOS MESES QUE BOMBEROS DE EMBAJADOR REALIZAN CONTROLES EN CORTE DE LA RUTA 35
Los voluntarios martinenses advierten a los automovilistas que no se puede atravesar el tramo de la Laguna Chadilauquen. Mientras los funcionarios de Nación dilatan construir un alteo de 1.500 metros, acá hay bomberos que diariamente demuestran su responsabilidad.

“Esta situación de las lluvias y las inundaciones provocó un desastre en la región. Hace más de dos meses que estamos en la ruta nacional 35 para prevenir a los conductores, pero nosotros vamos diariamente con alegría y una sonrisa para hacer nuestro trabajo, porque ser bombero voluntario es un orgullo”, destacó Juan Cruz Vernetti.
Y los bomberos de Embajador Martini son un ejemplo de dedicación, voluntad y compromiso con su comunidad. Hace más de dos meses que están haciendo controles preventivos de tránsito en la laguna Chadilaquen, donde todavía permanece cortado el tránsito porque desde Nación se demora la construcción de un alteo de 1.500 metros.
“El domingo 2 de abril comenzó todo esto. Empezó el viento, después las lluvias y ya se empezó a sospechar que algo podía pasar con la ruta, porque había muchas lluvias en el oeste. Estábamos limpiando en la ruta lo que había arrastrado el agua y cuando nos quisimos dar cuenta ya teníamos el agua sobre la cinta asfáltica que nos estaba mojando los pies”, recordó el entrevistado.
Fueron momentos de incertidumbre, pero la Jefatura del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Embajador Martini se reunió con las autoridades municipales y policiales locales. Ofreció la colaboración para controlar el tránsito en la ruta 35, porque no había quienes advirtieran a los automovilistas que no se podía atravesar ese tramo, que en el punto máximo llegó a tener más de 60 centímetros por encima del nivel del pavimento.
“Sabíamos que no iban a ser dos o tres días y todavía estamos en la ruta. Había que hacer un trabajo de prevención en el tránsito, y así mucha gente lo entiende, otros se van enojados y también te tratan mal”, reconoció Vernetti.
“Cada bombero tiene su trabajo particular, así que nos organizamos en el cuartel, conformamos grupos o vamos solos y nunca abandonamos la ruta”, destacó el entrevistado.
Acompañamiento.
Los voluntarios martinenses inicialmente hacían turnos durante las 24 horas en la ruta 35, porque la situación era crítica y había desconocimiento que estaba suspendido el tránsito.
Ahora los turnos son más reducidos. De lunes a viernes permanecen de 7 a 22, los sábados de 12 a 22 y los domingos de 7 a 22. En el cuartel cuentan con 13 bomberos voluntarios, pero destacan que hay mas personas que están estudiando para sumarse a las filas de los voluntarios.
“Estamos muy bien porque nos acompaña todo el pueblo. Va gente para acompañarnos en la ruta. Otros nos llevan masitas o facturas, y hasta hubo algunos que nos llevaron lechones para comer un asado con nosotros al costado de la ruta. Hubo mucho acompañamiento de la comunidad”, destacó Vernetti.
-¿Cuál fue el momento más crítico que les tocó atravesar en la ruta 35? -El momento más crítico lo viví cuando aún pasaban los vehículos, pero durante la noche subía el nivel del agua. Pasó un colectivo que se paró a la mitad de la laguna porque se mojaron los sensores del acelerador y llegó con el envión hasta donde estábamos nosotros. Y cuando abrió la puerta empezó a caer agua del interior del colectivo o sea que había más de 40 centímetros de agua sobre el pavimento. Pero, también hubo momentos donde la laguna estaba muy picada, había mucho oleaje y se ponía muy peligroso.




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