Adorni, bajo presión: crecen los rumores de salida y Santilli aparece como posible reemplazo
- Axel Juncos

- hace 3 horas
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El jefe de Gabinete atraviesa horas decisivas en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, las tensiones en el Congreso y las discusiones internas dentro del oficialismo. Milei lo respaldó, pero dejó una frase que encendió todas las alarmas en la Casa Rosada.

La situación política de Manuel Adorni ingresó en una etapa crítica. En medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y con un frente cada vez más complejo en el Congreso, el jefe de Gabinete atraviesa horas decisivas respecto de su futuro dentro de la administración libertaria que conduce Javier Milei.
Aunque el Presidente volvió a respaldarlo públicamente y aseguró creer en su inocencia, una frase pronunciada en las últimas horas terminó de recalentar el escenario interno: Milei afirmó que, si la Justicia lo considerara culpable, lo eyectaría “de una patada”. La declaración, realizada durante su viaje a España, fue leída dentro del propio oficialismo como una señal de que la continuidad del funcionario ya no está completamente blindada.
Hasta hace pocos días, las versiones sobre una eventual salida de Adorni eran relativizadas por diferentes sectores de La Libertad Avanza. Sin embargo, este viernes los rumores crecieron con fuerza y comenzaron a circular desde distintas oficinas de Balcarce 50. El clima, según reconocen fuentes del oficialismo, cambió.
“La situación por estas horas es grave y hoy es la primera vez que lo admito. Nunca se habló seriamente de nombres hasta hoy”, sostuvo una fuente libertaria ante la Agencia Noticias Argentinas, en una frase que dejó expuesto el nivel de preocupación que existe puertas adentro del Gobierno.
Una interna que también mide costos políticos
La continuidad de Adorni se transformó en un problema político de alto impacto para la Casa Rosada. El caso no solo mantiene en tensión al Gobierno por su derivación judicial, sino que además abrió un frente parlamentario con la oposición, que busca avanzar con pedidos de interpelación y explicaciones formales en el Congreso.
En ese escenario, distintos sectores internos comenzaron a evaluar si sostener al jefe de Gabinete representa un costo mayor que habilitar una salida ordenada. Las versiones sobre su eventual desplazamiento circularon tanto en el sector vinculado a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, como en el armado que responde al asesor presidencial Santiago Caputo.
A pesar de esas tensiones, Adorni todavía conserva un respaldo clave: el del propio Javier Milei. En el entorno presidencial remarcan que la decisión final estará en manos del mandatario, que regresará al país tras su viaje a Madrid y podría mantener un encuentro decisivo con el funcionario en la Quinta de Olivos.
Santilli, el nombre que gana fuerza
Mientras crecen las dudas sobre la continuidad del ministro coordinador, también comenzaron a moverse los nombres de posibles reemplazantes. El que aparece con mayor fuerza es el actual ministro del Interior, Diego Santilli, señalado por distintos sectores del oficialismo como el dirigente con más chances de ocupar la Jefatura de Gabinete en caso de una salida de Adorni.
Santilli viene cumpliendo un rol central en la relación con gobernadores, legisladores y sectores dialoguistas, una tarea considerada clave para sostener la agenda política y legislativa del Gobierno. Por eso, su nombre aparece como una alternativa de peso, aunque su eventual traslado a la Jefatura de Gabinete también implicaría mover una pieza importante del vínculo con las provincias.
Entre los otros nombres mencionados como posibles reemplazos figuran el canciller Pablo Quirno, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el presidente de YPF, Horacio Marín. Sin embargo, por estas horas, Santilli es quien concentra la mayor atención dentro del mapa de especulaciones.
Renuncias no aceptadas y una definición pendiente
Según trascendió en ámbitos cercanos al jefe de Gabinete, Adorni habría presentado su renuncia en dos oportunidades, aunque los hermanos Milei no la habrían aceptado. Desde la Jefatura de Gabinete, sin embargo, no confirmaron esa versión y mantienen silencio frente a los rumores.
El funcionario aparece desgastado por la presión política, judicial y mediática, pero su salida todavía no fue oficializada. En el Gobierno intentan evitar que cualquier movimiento sea interpretado como una admisión de culpabilidad o como una decisión tomada bajo presión de la oposición.
Por eso, el eventual encuentro entre Milei y Adorni en Olivos podría convertirse en una instancia clave. Allí se definiría si el Presidente sostiene a su jefe de Gabinete, como vino haciendo hasta ahora, o si habilita una reconfiguración del equipo en medio de una de las crisis políticas más delicadas para la administración libertaria.
Mientras tanto, en la Casa Rosada se multiplican las conversaciones reservadas, los nombres en danza y las lecturas sobre el impacto institucional de la causa. Adorni continúa en funciones, pero su futuro quedó sujeto a una definición que podría marcar un punto de inflexión dentro del Gobierno nacional.




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