top of page
715x115_CRROLP.gif
invierno winifreda_edited.jpg
cew internet ene 2026 (1).jpeg
cec logo_edited.jpg
MUNI WINI LOGO MAY 2025.jpg
Pizza Los Altos
el centro f5 - lalo furch.jpg

Alberto Waiman: el genio de Winifreda que dejó una huella imborrable será homenajeado en la Casa de la Cultura

  • Foto del escritor: Winifreda
    Winifreda
  • 9 jun
  • 4 min de lectura

La comunidad de Winifreda tendrá la oportunidad de reencontrarse con una de las personalidades más singulares, creativas y entrañables de su historia. El próximo lunes 15 de junio, a las 16:00 horas, en la Casa de la Cultura, se realizará un homenaje a Alberto Waiman, vecino que supo trascender las fronteras de la localidad gracias a su extraordinario talento como relojero, músico e inventor autodidacta.


La propuesta, organizada por el Área de Cultura de la Municipalidad de Winifreda, incluirá una muestra especial de inventos y objetos personales que permitirán conocer de cerca la obra de un hombre que convirtió materiales cotidianos y aparentemente inútiles en verdaderas piezas de ingenio artesanal.


Además, durante la jornada se proyectará un documental realizado por Ricardo Franzini, que repasará aspectos de su vida, sus creaciones y el legado que dejó en la memoria colectiva de los winifredenses.



Un hombre adelantado a su tiempo

Alberto Waiman falleció el 11 de mayo de 2019, a los 92 años, pero su figura continúa despertando admiración entre quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo. Fue relojero, músico e inventor, tres actividades que desarrolló sin formación académica específica, guiado únicamente por su curiosidad, su capacidad de observación y una creatividad inagotable.


En su taller convivían relojes de todas las formas imaginables, instrumentos musicales modificados por él mismo y una infinidad de objetos reciclados que se transformaban en mecanismos sorprendentes. Para Waiman, cualquier elemento podía convertirse en una pieza útil: alambres de cobre, chapas, maderas, latas de gaseosa o incluso una vieja llanta de bicicleta eran el punto de partida para nuevas creaciones.


Su talento quedó reflejado en una colección de relojes artesanales únicos y en numerosos inventos mecánicos que llamaban la atención de quienes lo visitaban. Entre ellos se destacaba un robot saludador totalmente artesanal, construido sin electricidad, además de complejos sistemas de relojería diseñados íntegramente por él.



El creador del piano-bandoneón

La música ocupó un lugar fundamental en su vida. Aprendió a tocar el bandoneón a los 21 años mediante un curso por correspondencia enviado desde Buenos Aires. Con disciplina y perseverancia logró dominar el instrumento y ejecutar sus primeras melodías en apenas unos meses.


Sin embargo, su espíritu inquieto lo llevó mucho más lejos. Mediante una ingeniosa modificación creó el famoso piano-bandoneón, un instrumento híbrido que le permitía interpretar simultáneamente ambos instrumentos. Gracias a esa innovación se convirtió en un caso prácticamente único en La Pampa y despertó la curiosidad de músicos y medios de comunicación de distintas partes del país.


Cuando le preguntaban cómo lograba desarrollar sus inventos, respondía con la sencillez que lo caracterizaba:

"Cuando me quise acordar estaba listo. Eso sí: había que pensarlo muy bien".



Del anonimato al reconocimiento provincial

La vida de Waiman cambió significativamente en 1997, cuando recibió el Premio Testimonio, otorgado por el Gobierno de La Pampa en reconocimiento a su trayectoria y aporte cultural.


A partir de ese momento, su historia comenzó a difundirse en medios provinciales y nacionales. Su figura pasó a representar el ejemplo de aquellas personas capaces de crear y soñar desde el interior profundo de la provincia.


Participó en actividades educativas, fue invitado a ferias de ciencias y se convirtió en un personaje querido y admirado por generaciones de vecinos. Muchos argentinos conocieron la existencia de Winifreda gracias a las notas periodísticas que mostraban a aquel inventor que construía relojes imposibles y transformaba objetos comunes en verdaderas obras de arte mecánico.



Una vida sencilla y una despedida emotiva

En sus últimos años, cuando su estado de salud ya no le permitía vivir de manera independiente, fue trasladado a un hogar de ancianos donde recibió atención y acompañamiento hasta sus últimos días.


Entre quienes jamás dejaron de visitarlo estuvo su amigo Ignacio Martín, quien mantuvo una estrecha relación con él y se ocupó incluso de los detalles de su despedida final.

Tras su fallecimiento, Martín escribió una emotiva semblanza que reflejó el profundo cariño que sentía por el inventor winifredense:


"Mil relojes detuvieron su tic tac. El genio olvidado partió al cielo. Su bandoneón acaba de enmudecer para siempre. Sus manos que tantas cosas inventaron ya no se moverán jamás".


También recordaba una de las respuestas más contundentes que recibió de Waiman durante una conversación:

"¿Qué es lo peor que inventó el hombre?""La guerra", respondió sin dudar.


Alberto Waiman con Nacho Martín
Alberto Waiman con Nacho Martín

Un homenaje para mantener viva su memoria

La muestra y el documental representan una valiosa oportunidad para que las nuevas generaciones descubran quién fue Alberto Waiman y para que quienes lo conocieron vuelvan a encontrarse con sus creaciones, sus historias y su particular forma de entender la vida.


Más que un homenaje, la actividad busca rescatar la memoria de un vecino excepcional que hizo de la imaginación una forma de vivir y que convirtió a Winifreda en escenario de inventos, relojes, música y sueños.


El próximo lunes, la Casa de la Cultura abrirá sus puertas para recordar a un hombre que supo transformar lo cotidiano en extraordinario y que, a pesar del paso del tiempo, continúa siendo uno de los personajes más emblemáticos y entrañables de la historia de Winifreda.



cew - publi.jpg
ACA - PUBLI 2025.jpg
plex ago 2023_edited.jpg
fondo blanco.jpg
chaqueno palavecino_edited.jpg
bottom of page