Colonia Menonita: La jueza ordenó la restitución de las adolescentes y estalló la polémica por un video viral
- La Pampa

- 25 feb
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La Justicia pampeana volvió a intervenir en el conflicto que expuso públicamente la vida interna de la Colonia Menonita “Nueva Esperanza”, en cercanías de Guatraché. La jueza Daniela de la Iglesia, titular del Juzgado de Familia, Niños, Niñas y Adolescentes de la Tercera Circunscripción Judicial con sede en General Acha, resolvió la restitución de las dos hijas de María Unger Reimer, de 12 y 15 años, quienes ya se encuentran en Santa Rosa junto a su madre.

La decisión judicial, basada en el principio del interés superior del niño, desató una nueva controversia luego de que se viralizara un video en TikTok en el que la hija mayor expresa que no quiere vivir con su madre y defiende la vida dentro de la colonia.
Una resolución tras días de reuniones e informes
En los últimos días, la magistrada mantuvo reuniones con la madre —acompañada por su abogada Karina Álvarez Mendiara— y también entrevistó por separado a cada una de las adolescentes. Además, evaluó informes profesionales y las presentaciones de ambas partes antes de dictar la restitución.
La resolución ordena que las menores abandonen la colonia e inicien una nueva etapa junto a su madre en el “exterior”. Asimismo, se dispuso una orden de restricción de acercamiento y comunicación contra el padre.
La causa se originó tras la denuncia de María por nuevos episodios de violencia de género ocurridos este mes dentro de la colonia.
Los antecedentes: violencia y fuga
María Unger Reimer, de 34 años, fue la primera mujer en escapar de la colonia en 2019 tras sufrir violencia por parte de su entonces esposo, quien además registra una condena por violencia de género que data de 2017. En aquel momento dejó a sus hijas y huyó en colectivo hacia Tucumán, sin dinero ni pertenencias.
En el norte argentino logró reconstruir su vida: consiguió empleo, formó una nueva familia y tuvo una hija que hoy tiene cinco años. Posteriormente regresó a Guatraché y logró llevarse a sus dos hijas a Tucumán. La mayor permaneció allí durante tres años, cursó la primaria y comenzó la secundaria, pero luego decidió regresar a la colonia.
Hace pocos días, María volvió a La Pampa para visitar a su madre, internada en el Hospital Favaloro de Santa Rosa. A pedido de su hija menor, fue a la colonia para que pudiera ver a su padre. Según su denuncia, el 8 de febrero por la tarde fue golpeada brutalmente por su ex pareja, quien se encontraba alcoholizado y habría amenazado con matar a las chicas.
Tras la intervención policial y una breve internación en el Hospital Freire, la mujer regresó a Santa Rosa. Sin embargo, al día siguiente, el padre se presentó junto a otros integrantes de la comunidad y se llevó a las adolescentes. María denunció el hecho como un secuestro, aunque en ese momento las autoridades consideraron que no lo era porque las niñas manifestaron su voluntad de regresar a la colonia.
El video que sacudió las redes
La resolución judicial coincidió con la aparición de un video en TikTok protagonizado por la hija mayor, de 15 años. En el mensaje, la adolescente afirma que tanto ella como su hermana desean vivir con su padre en Guatraché y que la jueza no habría escuchado su voluntad.
“La jueza ha decidido que nos vayamos con mi mamá, y nosotras no queremos. Se lo pedimos y no nos escucha”, expresó. También sostuvo que se siente obligada a irse con su madre y negó que las mujeres en la colonia carezcan de derechos.
“Sí tenemos derechos. Si queremos hablar español, podemos. Podemos salir sin el hombre”, afirmó, contradiciendo el relato de opresión que fundamentó la denuncia materna.
Además, negó que haya existido un secuestro y aseguró que fue ella quien pidió que la pasaran a buscar para regresar a la colonia.
El video fue publicado por un usuario con escasa actividad en la red social y todo indicaría que fue filmado antes de que las adolescentes regresaran con su madre a Santa Rosa.
Derechos en tensión: ¿interés superior o voluntad adolescente?
El caso coloca en el centro del debate dos principios fundamentales: el interés superior del niño, que guía la decisión judicial, y el derecho de niñas y adolescentes a ser oídos y a que su opinión sea tenida en cuenta.
Mientras la Justicia pampeana consideró que el entorno de la colonia podría resultar vulneratorio y dispuso la restitución, el testimonio público de la menor abre interrogantes sobre la percepción que ellas mismas tienen de su realidad y pertenencia.
El conflicto ya no es solo judicial. Se transformó en una discusión pública sobre identidad, cultura, violencia de género y autonomía.
Por ahora, las adolescentes permanecen en Santa Rosa junto a su madre, bajo una resolución que impide el acercamiento del padre. Pero el debate social y jurídico parece estar lejos de cerrarse.




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