Confirmaron la condena contra Francisco Roldán y fue trasladado a una comisaría: “Hija, te cumplí la promesa”
- La Pampa

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Después de más de un año de dolor, marchas, vigilias y un reclamo incansable de justicia, este lunes el Tribunal de Impugnación Penal de La Pampa confirmó la condena a cinco años de prisión efectiva contra Francisco Roldán por la muerte de Lía Camila Sequeira Falcón, la joven de 22 años atropellada en Santa Rosa. Tras conocerse la resolución, el condenado fue retirado de la vivienda donde cumplía arresto domiciliario y trasladado a una dependencia policial, en un momento cargado de tensión y profunda emoción para la familia de la víctima.

La resolución fue firmada por el juez Mauricio Federico Piombi y la jueza María Eugenia Schijvarger, quienes rechazaron tanto los recursos de la defensa como los de la querella, y ratificaron la pena impuesta en noviembre pasado por la Audiencia de Juicio de Santa Rosa: cinco años de cárcel efectiva e inhabilitación especial para conducir vehículos por diez años.
El caso se remonta al 16 de enero de 2025, cuando alrededor de las 17 horas Roldán manejaba su Ford Falcon por la avenida Circunvalación Santiago Marzo, en Santa Rosa.
Según quedó probado en el juicio, circulaba a al menos 99 kilómetros por hora, superando ampliamente la velocidad máxima permitida, y además cruzó un semáforo en rojo en la intersección con Cavero. En esas condiciones, embistió a Lía, que cruzaba a pie por la senda peatonal. La joven fue arrastrada sobre el capó durante unos 30 metros y el vehículo recién se detuvo a unos 110 metros del lugar del impacto. Poco después, Lía falleció en el Hospital René Favaloro.
Un fallo clave y el fin del arresto domiciliario
La confirmación de la sentencia produjo un cambio inmediato en la situación procesal de Roldán. Al quedar firme una segunda condena en la misma línea —lo que jurídicamente se conoce como “doble conforme”—, la pena pasó a ser de cumplimiento inmediato, aun cuando el condenado decida recurrir al Superior Tribunal de Justicia.
Hasta este lunes, Roldán permanecía en una casa bajo arresto domiciliario. Pero con la decisión del TIP quedó en condiciones de ser enviado a prisión, y eso finalmente se concretó al mediodía, cuando fue trasladado por la Policía.
Mientras se conocía la resolución, familiares, amigos y allegados de Lía se concentraron frente a la vivienda del condenado, a la espera de que la detención se hiciera efectiva. Allí, su madre, Alejandra Falcón, expresó toda la bronca, el dolor y la sensación de haber cumplido una promesa largamente esperada.
“Hoy puedo decir: hija, te cumplí la promesa, tu asesino va adentro”, dijo conmovida.

“Cinco años no alcanzan, pero esto marca un precedente”
Aunque la familia había pedido una pena más severa, Alejandra remarcó que la resolución representa un paso trascendental en su lucha.
“Cinco años nunca se le dio a nadie. No es una condena que realmente nos sirva, porque él se merece muchos más años por una nena de 22 años. Pero también es una condena ejemplar para este tipo de gente. Esto va a marcar un precedente de una lucha”, sostuvo.
Frente a la casa de Roldán, la madre de Lía no ocultó su indignación por el tiempo que el condenado permaneció en su domicilio mientras la familia atravesaba el duelo.
“No me voy a mover de acá hasta que lo saquen de esa maldita casa donde estuvo de vacaciones un año y casi dos meses. Yo hoy tengo que llevarle una flor a mi hija al cementerio”, expresó.
También fue tajante al referirse al camino judicial que todavía puede continuar:
“Él va a apelar y va a seguir peleando, pero yo voy a ir al lado de él. Que se quede tranquilo: mientras yo viva, él no va a tener paz”.
Qué confirmó el Tribunal
El Tribunal de Impugnación ratificó la condena por homicidio culposo agravado por conducción imprudente, negligente y antirreglamentaria, con dos agravantes centrales: el exceso de velocidad de más de 30 kilómetros por encima del máximo permitido y la violación de la señalización del semáforo.
Los jueces también respaldaron la valoración probatoria realizada en el juicio oral, especialmente el trabajo del perito oficial Mauro Rossi, que determinó a partir de videos, mediciones, fotografías y pericias que Roldán iba a una velocidad media de 108 kilómetros por hora, con un margen que ubicó la velocidad entre 99 y 111 km/h. También concluyó que el vehículo ingresó a la intersección cuando el semáforo ya llevaba 2,8 segundos en rojo.
Además, el fallo le dio especial relevancia al testimonio de la docente Lorena Maldonado, quien relató que vio venir “un auto azul a muchísima velocidad y sin intenciones de parar”, motivo por el cual decidió no avanzar, pese a tener luz verde para cruzar.

Rechazo a los planteos de la defensa y de la querella
La defensa de Roldán había intentado desacreditar las pericias, cuestionar la incorporación de videos y sostener que la víctima habría iniciado el cruce antes de la habilitación del semáforo. También pidió una condena menor, de tres años en suspenso, para evitar la prisión efectiva. Nada de eso prosperó.
Por su parte, la querella, en representación de la familia de Lía, había solicitado una condena mayor: primero pidió que el hecho fuera considerado homicidio simple con dolo eventual, con una pena de 12 años de prisión, y de forma subsidiaria reclamó una condena por homicidio culposo triplemente agravado, incorporando la figura de culpa temeraria.
Sin embargo, el TIP descartó esas pretensiones. En el caso del dolo eventual, sostuvo que esa calificación no había sido planteada en la audiencia de formalización, por lo que aceptarla en esta instancia hubiera implicado una acusación sorpresiva que vulneraría el derecho de defensa del imputado. También consideró que no se probó de manera suficiente el uso del teléfono celular al momento del hecho ni que los problemas visuales del condenado alcanzaran para aplicar el agravante de culpa temeraria.
Dolor, lucha y agradecimiento
En medio de la multitud reunida frente a la casa de Roldán, Alejandra recordó con crudeza la dimensión de la tragedia que le arrebató a su hija.
“Mi hija cruzó caminando la calle y me la mataron a las cinco de la tarde. Durante 22 años la llevé y la traje a todos lados para que un asesino como Roldán me la mate”, dijo.
Y cerró con un mensaje de agradecimiento a quienes acompañaron el reclamo desde el primer día:
“Muchísimas gracias a todos ustedes. Para mí los periodistas son el primer poder. Hay mujeres y hombres que ponen los ovarios y los huevos para acompañar a la gente. Eso vale oro. Gracias porque no nos abandonan nunca”.
La confirmación de la condena no borra el dolor ni devuelve la vida de Lía, pero sí marca un punto de inflexión en una causa que conmovió a toda La Pampa. Para su familia, este lunes no fue un final. Fue, en todo caso, el comienzo de una nueva etapa: la de ver que, por fin, quien atropelló y mató a Lía ya no seguirá en su casa, sino bajo custodia policial.




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