Cómo afectara a la economía pampeana el parate impuesto por el COVID-19
- Winifreda

- 23 mar 2020
- 5 Min. de lectura
¿UN IMPACTO DE $ 5.700 MILLONES?
Por Juan José Reyes
Mientras los principales esfuerzos están puestos en detener la propagación del virus, resulta difícil proyectar los efectos económicos del aislamiento. ¿Cuál será el impacto en La Pampa?

La preocupación de los pampeanos se centra en las consecuencias de la propagación de la pandemia del coronavirus y proseguir manteniendo el status «libre del mal». Pero los efectos económicos del aislamiento obligatorio aún son difíciles de proyectar. Los primeros datos, según estimaciones de distritos linderos como Mendoza y Río Negro, alertan que recaudarán 15% menos (3,8% puntos del PBI o PBG).
De ser así, La Pampa, cuya principal gabela es Ingresos Brutos caería 1.900 millones de pesos por el parate de la actividad económica. Por otro lado la fenomenal caída del precio del barril de petróleo (el Brent es la cotización de referencia) como principal recursos no tributario de la petrolera estatal Pampetrol ronda los 1.500 millones de pesos menos, amén de la merma de la coparticipación federal y transferencias de asignación específica de 2.300 millones de pesos.
Números rojos.
Según Nación, si la economía está frenada solo un trimestre representaría una caída de 15 puntos de la recaudación por la retracción económica. Traducido a términos provinciales, si un presupuesto 2020 de 71.346 millones de pesos, implicará una pérdida de recursos de 5.700 millones de pesos para el erario público provincial.
A continuación veremos de dónde emergen estos preocupantes datos económicos para lo que resta del año, siempre y cuando la pandemia cese. Lo único que favorece a las provincias es la suspensión del Pacto Fiscal pues con ello se suspendió además la reducción de los impuestos provinciales contemplada en el acuerdo fiscal firmado hace dos años y modificado en 2018.
Caída de impuestos.
Antes de empezar a desglosar el impacto de la crisis dentro de la economía pampeana es necesario conocer que para este año 2020 hay un presupuesto provincial del orden de los 71.646 millones de pesos. De ellos 44.738 millones (62,4%) pertenecen a giros de Nación (coparticipación federal de los recursos automática, transferencias con asignación específica y regalías por petróleo y gas).
En lo provincial la globalidad de los recursos que devienen de los impuestos estimaban un ingreso de 25.100 millones de pesos (37,6%) de los cuales solo por Ingresos Brutos iban a recaudar 10.408 millones de pesos (sería más afectado por la crisis y cuya recaudación representa más del 40% del total); por el Inmobiliario 1.450 millones de pesos y otros de índole impositivo como Sellos y Vehículos en 1.800 millones de pesos.
Se cree que si la caída del nivel de actividad doméstica, en el primer trimestre del año, ya es del orden del 15% estaríamos hablando de una disminución de la recaudación tributaria provincial anualizada cercana a los $1.900 millones. Lo que no se sabe es qué pasara de ahora en más hasta finalizar el año lo cual preocupa en demasía ya que las medidas anunciadas por el presidente Alberto Fernández -reforzamiento del seguro de desempleo, sumas fijas para los jubilados de la mínima, el pago de parte de algunos salarios privados, precios máximos, el relanzamiento del plan Procrear y la eximición de contribuciones patronales a empresas más afectadas- deberán ser retroalimentadas con medidas en la provincia.
Emergencia y medidas.
A más tardar el martes el gobierno provincial lanzará una batería de medidas tributarias, además de decretar la emergencia económica provincial, para alivianar el impacto de la caída de la actividad económica y la recesión, básicamente en lo que refiere a comercios y servicios. El gobernador Sergio Ziliotto y el ministro de Hacienda Ernesto Franco informarán a la población diversas medidas impositivas de fuerte impacto económico para mitigar la crisis entre los sectores económicos más golpeados. Esto en línea con la letra fina de la metodología de distribución de los 340 millones de pesos que componen los fondos de descentralización y que corresponden a programas sociales, productivos, de soluciones habitacionales y de red terciaria.
No solo hubo un giro de aportes extraordinarios por 50 millones a los municipios sino que desde el punto de vista tributaria específicamente, ante la imposibilidad de afrontar el pago de distintas obligaciones del sector privado, la idea es reducirles la carga a las pequeñas y medianas empresas de distintos rubros. El objetivo final es evitar la pérdida de puestos de trabajo y el cierre de pequeños comercios.
Diferimento.
Habría un diferimiento o prórroga del pago de Ingresos Brutos (tanto para obligados directos y agentes de recaudación) al igual que para otros tipo de gabelas como Inmobiliario (el urbano básico se trasladaría de abril a junio) y también algún tipo de anuncios en Vehículos e impuestos a los sellos. Otra pata importante de los anuncios apuntan al Banco de La Pampa (BLP) que daría tasas subsidiadas para las Pymes que utilicen una de las principales herramientas estratégicas como lo es el Compre Pampeano con diversas líneas de créditos para afrontar el pago de salarios y una brusca caída de las tasas de los Adelantos Transitorios en Cuenta Corriente (descubiertos) teniendo en cuenta que la cadena de pagos (enorme cuantía de rechazos de cheques desde el clearing provincial) está al límite.
Otro punto será la de mayor celeridad en la reformulación del esquema de seguimiento de aquellos contribuyentes que han regularizado su situación fiscal pero todavía se les retiene el 0,01% (en principio llegaba a 9 mil) por el Sistema de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias (Sircreb).
Caen precios de crudo y gas.
La evolución de los precios internacionales del petróleo y el gas es otro factor sensible, pues los hidrocarburos se han convertidos en un elemento clave para la economía pampeana (según el presupuesto 2020 iban a ingresar unos 4.400 millones de pesos, sin contar regalías nacionales). Por ello, un recorte de los precios del denominado oro negro, es una muy mala noticia para el Estado pampeano. Un descenso tan brusco como el actual de más de 60 dólares a menos 30 dólares el barril en dos meses no es nada positivo para los llamados recursos no tributarios de la provincia por lo cual se estima una pérdida de ingresos del orden de los 1.800 millones de pesos.
También afecta en igual cuantía porcentual la disminución en el ingreso de la las regalías recibidas por las explotaciones de hidrocarburos en áreas nacionales en La Pampa que estaban proyectadas en el orden de los 1.100 millones de pesos (petróleo, gas y ácido tratado) por lo que habría otros 200 millones menos de percepción. Lo de la coparticipación federal es grave como lo informó Franco hace unos días, quien afirmó que los recursos provenientes de la Coparticipación Federal de Impuestos, antes de la crisis, habían venido disminuyendo en términos reales -IVA y Ganancias principalmente-, esto es por debajo 51,1% de inflación en la región patagónica. En términos nominales hubo un aumento del 44,9% en los dos primeros meses del año frente lo que «equivale a un deterioro del 4,1% de su capacidad de adquirir bienes y servicios», afirmó Franco aquella vez. La Arena




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