Daniel Martínez, el médico nacido en Winifreda que forma parte de la historia grande de la Selección Argentina
- Winifreda

- hace 1 hora
- 3 min de lectura
De sus primeros pasos como futbolista en La Pampa a convertirse en uno de los profesionales clave del cuerpo médico de la AFA, el doctor Daniel Martínez acompaña desde hace décadas a las figuras del fútbol argentino y fue parte de los mayores logros de la Albiceleste.

En la noche inolvidable del 18 de diciembre de 2022, cuando la Selección Argentina venció a Francia en el estadio Lusail y volvió a levantar la Copa del Mundo después de 36 años, hubo muchos protagonistas visibles y otros tantos silenciosos. Entre ellos estaba el doctor Daniel Martínez, médico oficial del seleccionado de la AFA, nacido en Winifreda, quien también vivió desde adentro uno de los momentos más emocionantes de la historia del fútbol argentino.
Martínez, oriundo de la localidad pampeana de menos de tres mil habitantes, lleva alrededor de tres décadas trabajando en la estructura de la Asociación del Fútbol Argentino. Su tarea, muchas veces alejada de los flashes, resulta fundamental para el cuidado, seguimiento y recuperación de los jugadores que integran los distintos seleccionados nacionales.
Antes de convertirse en un referente de la medicina deportiva, Daniel Martínez también soñó con triunfar dentro de la cancha. Desde chico mostró condiciones como futbolista y llegó a debutar desde muy joven en la Primera División. Quienes lo recuerdan de aquella época, jugando para el Club Social y Deportivo Winifreda, aseguran que era un destacado número 10, con talento y proyección.
Su camino lo llevó luego a Argentinos Juniors, donde fue aceptado como jugador tras una prueba impulsada por José Pekerman y el profesor Gerardo Salorio. En el club de La Paternal formó parte de una etapa histórica e incluso integró el plantel relacionado con la Copa Libertadores de 1985, conquistada por el “Bicho” bajo la conducción de José Yudica.

Sin embargo, una grave lesión de rodilla marcó un quiebre en su carrera deportiva. Después de varias complicaciones y cirugías, debió dejar el fútbol profesional. Lejos de alejarse del deporte, transformó aquel golpe en un nuevo camino: se recibió de médico y se especializó en medicina del deporte, ortopedia y traumatología.
A fines de 1995, Donato Villani lo convocó para sumarse al cuerpo médico de los seleccionados juveniles de AFA. Desde entonces, Martínez fue parte de una etapa dorada del fútbol argentino: los títulos mundiales juveniles de la era Pekerman, la consagración Sub 20 con Lionel Messi en 2005, el campeonato de Canadá 2007 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Luego llegó el salto a la Selección Mayor. Integró cuerpos técnicos encabezados por Alejandro Sabella, Gerardo Martino, Edgardo Bauza, Jorge Sampaoli y Lionel Scaloni. Con este último ciclo, vivió desde adentro la conquista de la Copa América, la Finalissima y el inolvidable Mundial de Qatar 2022.
Uno de los momentos más recordados fue su abrazo con Lionel Messi tras la consagración ante Francia. Para Martínez, ese gesto resumió años de trabajo, confianza y agradecimiento hacia los jugadores, quienes siempre respaldaron la continuidad del cuerpo médico a través de distintos procesos.
Su tarea cotidiana no termina en los partidos ni en las concentraciones. El médico pampeano mantiene un seguimiento permanente de los futbolistas, incluso cuando están en sus clubes. Ante una lesión o molestia, el contacto con jugadores, cuerpos técnicos y médicos de cada institución es constante. La tecnología, según explicó en distintas entrevistas, permite recibir estudios e imágenes en cuestión de minutos y actuar rápidamente.

Hoy, Daniel Martínez continúa siendo una pieza clave dentro de la Selección Argentina. Su historia une talento, esfuerzo, vocación y pertenencia. De aquel chico de Winifreda que soñaba con jugar al fútbol grande, al profesional que cuida a los campeones del mundo, su recorrido representa un verdadero orgullo para La Pampa.
En cada logro de la Albiceleste también hay una parte del trabajo silencioso de este médico winifredense, que desde hace décadas acompaña a las grandes figuras del fútbol argentino y lleva el nombre de su pueblo al máximo nivel mundial.




.jpeg)
























