Dejó a su hijo encerrado en un auto para ir a un bar y fue condenada a pagar más de $323 mil
- La Pampa

- 28 abr
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Un preocupante caso de irresponsabilidad parental ocurrido en la ciudad de General Pico derivó en una condena ejemplificadora por parte de la Justicia pampeana. Una mujer de 31 años fue sancionada con una multa de 323.790 pesos tras haber dejado encerrado a su hijo de apenas tres años dentro de un automóvil en plena madrugada, mientras se dirigía a un bar.

La sentencia fue dictada por el juez contravencional Maximiliano Boga Doyhenard, en el marco de un acuerdo de juicio abreviado consensuado entre el fiscal Sebastián Rawson Paz, la imputada y el defensor oficial Mauro Fernández. La mujer fue condenada a 15 días de multa por la figura de “sustracción al cumplimiento de obligaciones legales de cuidado”, contemplada en el artículo 120 inciso 1 del Código Contravencional de La Pampa.
Una conducta de alto riesgo
Según quedó acreditado en la investigación judicial, el hecho ocurrió alrededor de las tres de la madrugada, cuando la mujer dejó a su pequeño hijo encerrado en el vehículo para ingresar a un bar, exponiéndolo a una situación de extrema vulnerabilidad.
En su resolución, el magistrado remarcó la gravedad del episodio, subrayando no solo la corta edad del niño, sino también los múltiples riesgos a los que fue expuesto: desde posibles problemas físicos por permanecer solo dentro del rodado, hasta la eventual presencia de personas desconocidas en el lugar.
El fallo también pone de relieve una preocupación creciente en torno a conductas de irresponsabilidad parental que, aunque no hayan derivado en consecuencias irreparables, representan escenarios potencialmente peligrosos para niñas y niños.
Multa, advertencia judicial y posible arresto
Además de la multa económica —que supera los 300 mil pesos— el juez aplicó una amonestación formal y exhortó a la mujer a que “no vuelvan a repetirse hechos de esta naturaleza”.
Asimismo, se le explicó que, en caso de incumplir con el pago de la sanción, la pena podría convertirse en trabajos en favor de la comunidad o incluso en arresto, según prevé la normativa contravencional.
Durante el proceso, la mujer reconoció su error y manifestó su arrepentimiento, comprometiéndose a no volver a incurrir en una conducta similar.
Pruebas y mensaje de prevención
Para arribar a la condena, la Justicia tuvo en cuenta distintos elementos probatorios, entre ellos informes policiales, el acta de entrega del vehículo y constancias de diversas diligencias y comunicaciones realizadas durante la investigación.
El caso, además de cerrar con una condena económica significativa, deja un fuerte mensaje preventivo: la obligación de cuidado hacia niños y niñas no admite descuidos que puedan poner en riesgo su integridad.
La resolución judicial busca también marcar un precedente sobre situaciones que, aunque muchas veces son minimizadas, pueden tener consecuencias dramáticas. En este caso, la intervención oportuna evitó una tragedia y derivó en una sanción que busca generar conciencia sobre la responsabilidad ineludible de proteger a los más pequeños.




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