Don Cesario prepara su primer gran remate Angus con casi 300 reproductores y vientres
- La Pampa

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La cabaña de los hermanos Néstor y Alfredo Peinetti realizará la subasta el martes 25 de agosto, en su establecimiento ubicado sobre la ruta nacional 35, al sur de Eduardo Castex. Saldrán a venta 55 toros y 182 vientres Angus Colorados, además de la hacienda aportada por la cabaña invitada Los Caldenes.

La cabaña Don Cesario se prepara para vivir una jornada que marcará un antes y un después en su historia. El próximo martes 25 de agosto realizará su primer remate de reproductores y vientres Angus, una apuesta que combina genética, tradición familiar y una importante inversión en infraestructura realizada íntegramente en La Pampa.
El establecimiento, perteneciente a los hermanos Néstor y Alfredo Peinetti, está ubicado en el kilómetro 395,5 de la ruta nacional 35, pocos kilómetros al sur de Eduardo Castex. Allí se pondrán a consideración de los productores 55 toros y 182 vientres Angus Colorados, mientras que la cabaña invitada Los Caldenes, de Roberto Mondino, aportará otros 14 toros y 35 vaquillonas Angus negras.
En total, la jornada reunirá 286 animales seleccionados, en un remate que estará a cargo de la firma Abel Mondino.
Genética pampeana pensada para diferentes ambientes
Hace aproximadamente 15 años, los hermanos Peinetti iniciaron la producción de Angus Colorados puros de pedigree. Desde entonces fueron construyendo un rodeo con características definidas y bajo estrictos controles, con la intención de brindar una alternativa confiable a quienes buscan mejorar la genética de sus establecimientos.
“Son producidos con controles rigurosos para ofrecer genética confiable a los productores que pretenden invertir en calidad”, explicó Néstor Peinetti a La Arena del Campo.
El trabajo de selección se orientó hacia un animal de tamaño intermedio, capaz de responder tanto a las exigencias del mercado interno como a las demandas de la exportación. La búsqueda apunta, además, a lograr un equilibrio entre la producción de grasa y músculo.
“En la raza Angus se hacen animales chicos y grandes, pero nosotros optamos por un animal intermedio, que sirve para producir novillos tanto para exportación como para el mercado local”, detalló el cabañero.
Esa decisión no fue casual. Los Peinetti poseen campos en diferentes zonas productivas y comprobaron que esta hacienda presenta una buena adaptación a distintos ambientes. El objetivo, sostuvo Néstor, es ofrecer animales funcionales y capaces de responder en realidades ganaderas diversas.
“Tenemos campos en distintas zonas y estos animales se adaptan muy bien. Buscamos presentar una producción que resulte del agrado y sea útil para los productores”, señaló.
Una destacada oferta de reproductores y vientres
La oferta propia de Don Cesario estará integrada por ocho toros puros de pedigree y 47 toros puros controlados. Entre los 182 vientres se ofrecerán nueve vaquillonas puras de pedigree, 25 vaquillonas puras controladas paridas, 53 vaquillonas puras controladas preñadas y 40 vacas.
El conjunto se completará con 45 vaquillonas MAS preñadas y diez vaquillonas generales también preñadas.
Por su parte, Los Caldenes, la cabaña de Roberto Mondino invitada para esta primera edición, pondrá a la venta 14 toros y 35 vaquillonas Angus negras puras controladas.
La magnitud y variedad de la oferta permitirán que los compradores encuentren diferentes alternativas, tanto para incorporar reproductores como para fortalecer o ampliar sus planteles de vientres.
Una obra levantada en apenas ocho meses
Quienes transitaron durante los últimos meses por la ruta nacional 35 pudieron observar el avance de las obras dentro del predio de Don Cesario. Desde enero, más de 50 personas participaron de los trabajos destinados a dotar al establecimiento de los servicios y las comodidades necesarias para recibir el remate.
El proyecto comenzó a tomar forma en noviembre, cuando los hermanos Peinetti acordaron con la firma Abel Mondino la realización de la subasta. A partir de ese momento emprendieron una obra de gran escala que consiguieron completar, casi en su totalidad, en apenas ocho meses.
“Con mi hermano Alfredo tomamos la decisión de hacer esta obra y pudimos avanzar en ocho meses con trabajos que, según nos dicen otros colegas, normalmente demandarían entre dos y tres años”, destacó Néstor.
El productor remarcó que el cumplimiento de proveedores, trabajadores y empresas permitió sostener un ritmo acelerado. Solamente quedaron pendientes, por cuestiones de tiempo, el piso y el cerramiento del tinglado.
La inversión también tuvo un fuerte componente provincial. La mayor parte de los materiales y servicios se contrató en Eduardo Castex. Los corrales fueron adquiridos a una firma de General Pico y, ante la imposibilidad de disponer de una carpa adecuada, los Peinetti compraron un galpón en la Colonia Menonita.
“El ciento por ciento de la inversión se realizó en La Pampa”, subrayó el cabañero.
Una historia familiar que supera el siglo
Detrás de este primer remate existe una trayectoria que comenzó mucho antes de la creación de la cabaña. La familia Peinetti lleva más de un siglo vinculada al trabajo rural, con una actividad históricamente más ganadera que agrícola.
El bisabuelo de Néstor y Alfredo inició el camino que luego continuaron el abuelo y el padre de los actuales responsables. En 2019, la empresa familiar celebró sus primeros 100 años, un aniversario que puso en perspectiva el esfuerzo acumulado por distintas generaciones.
Néstor reconoce que el presente de Don Cesario no podría explicarse sin aquella base construida a lo largo del tiempo.
“Somos afortunados porque tuvimos la suerte de que mi bisabuelo, mi abuelo y, ni hablar, mi papá dejaron un capital produciendo. Todos lo hicieron pensando en las generaciones siguientes”, expresó.
En un contexto en el que comenzar un emprendimiento desde cero representa un desafío enorme, los hermanos valoran especialmente la herencia recibida, no solo en términos económicos, sino también como cultura de trabajo y compromiso con el futuro.
“Nosotros podemos llevar adelante estos proyectos porque quienes estuvieron antes hicieron crecer la empresa y pensaron en las generaciones posteriores”, concluyó.
El martes 25, cuando los primeros lotes ingresen a la pista, Don Cesario no solamente inaugurará su calendario de remates. También mostrará el resultado de años de selección genética, meses de trabajo contrarreloj y más de un siglo de historia ganadera familiar en el corazón de La Pampa.



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