El hijo de Julio Blanco llegó a Winifreda para despedirse de su padre
- Winifreda

- hace 2 días
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Tras la difusión de la noticia, Walther Blanco se acercó este jueves a la sala funeraria de la CEW, visitó el lugar donde vivía su padre y confirmó que sus restos serán inhumados en el cementerio local, en la tierra que Julio había elegido para pasar sus últimos años.

En medio del profundo dolor que generó el fallecimiento de Julio Héctor Blanco, el vecino de 91 años que había elegido a Winifreda como su lugar en el mundo, este jueves 9 de julio se conoció una noticia que trajo algo de alivio y emoción a una historia marcada por la tristeza y la soledad.
Gracias a la información publicada y al contacto realizado desde la Municipalidad, durante la tarde llegó a Winifreda su hijo, Walther Blanco, quien se acercó a la sala funeraria de la Cooperativa de Electricidad de Winifreda para despedirse de su padre.
Según se pudo conocer, Walther manifestó que no sabía nada de lo sucedido, por lo que la noticia lo tomó por sorpresa y en medio de un profundo dolor. Una vez en la localidad, permaneció un momento junto a los restos de su padre, en la sala funeraria de la CEW, donde pudo darle su último adiós.
Además, visitó el lugar donde vivía Julio Blanco, en la zona de ingreso a Winifreda, cerca de la playa de estacionamiento de camiones y del sector conocido popularmente como “atrás de las vías”. Allí, durante los últimos años, Julio había construido parte de su vida cotidiana, acompañado por vecinos, conocidos y amistades que solían encontrarlo en ese lugar o recorriendo las calles del pueblo en su bicicleta.
La llegada de su hijo permitió cerrar una parte importante de esta historia, luego de que inicialmente no se presentaran familiares para reclamar sus restos en la ciudad de Santa Rosa. Ante esa situación, desde el servicio funerario de la CEW, por intermedio de la empresa Martín Servicios Sociales, se habían realizado los trámites legales correspondientes para retirar el cuerpo de la morgue judicial y trasladarlo a Winifreda.
Walther Blanco confirmó que los restos de su padre serán trasladados por el Servicio de Sepelio de la Cooperativa de Electricidad de Winifreda al cementerio local, donde finalmente descansará en paz en la localidad que él mismo había escogido para vivir el último tramo de su vida.
Julio Héctor Blanco había llegado a Winifreda tiempo atrás y, según recuerdan quienes lo conocieron, solía decir que allí había encontrado “el pueblo que buscó toda su vida”, destacando la tranquilidad del lugar y la amistad de su gente.
Por eso, la decisión de que sus restos permanezcan en Winifreda tiene una carga simbólica muy fuerte: será despedido en el mismo pueblo que le brindó cobijo, cercanía y afecto cuando más lo necesitaba.
La historia de Julio conmovió a la comunidad, no solo por las circunstancias de su fallecimiento, sino también por el gesto solidario de quienes se movilizaron para que pudiera tener una digna sepultura. Ahora, con la llegada de su hijo, esa despedida adquiere un sentido aún más profundo, porque Julio no partirá solo: será acompañado por su familia, por la CEW y por un pueblo que también lo reconoció como parte de su propia historia.




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