El Instituto José Hernández de Colonia Barón inicia una nueva etapa con una transformación profunda
- La Pampa

- 26 ene
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Durante décadas, el Instituto José Hernández funcionó bajo gestión privada, sostenido en gran medida por el esfuerzo de familias y una comisión administradora que, con compromiso, mantuvo en pie la institución. Ese esquema cambió de manera decisiva en 2023, cuando el establecimiento pasó a la órbita estatal a partir de la Ley 3566, habilitando una transformación profunda y largamente esperada.

La intendenta Mónica Stadler fue contundente al dimensionar el alcance de esta decisión: “Para la comisión que administraba el colegio hubiera sido imposible llevar adelante esta refacción”. La frase sintetiza un cambio de paradigma: cuando el Estado asume la educación como responsabilidad indelegable, las mejoras dejan de depender de rifas, donaciones o esfuerzos voluntarios y se convierten en políticas públicas sostenidas en el tiempo.
La obra —financiada íntegramente por el Gobierno provincial— cobra un valor social adicional en un contexto nacional atravesado por la paralización de proyectos financiados por Nación. En ese escenario, la decisión de avanzar con inversión propia no solo mejora la infraestructura educativa: también sostiene empleo local, dinamiza la economía de la localidad y refuerza la presencia del Estado donde más se lo necesita.
Stadler lo expresó en diálogo con la Agencia Provincial de Noticias como un trabajo articulado entre Provincia y municipio para que la comunidad no quede a la intemperie de decisiones externas. Esa articulación se materializa en hechos concretos: renovación de cielorrasos, instalación eléctrica completa, elevación de tanques de agua y mejoras en áreas clave del edificio. Intervenciones que permitirán que estudiantes, docentes y equipos de gestión desarrollen su tarea en condiciones seguras y saludables de cara al próximo ciclo lectivo.
Más allá de lo edilicio, la refacción del Instituto José Hernández deja un mensaje claro sobre el sentido de las políticas públicas. Cuando una escuela se repara no solo se arreglan paredes: se reconstruye la confianza en lo público, se amplían derechos y se fortalece la igualdad de oportunidades. En ese sentido, la obra es una inversión en el presente y en el porvenir de Colonia Barón, con impacto directo en la vida cotidiana de su comunidad y en las oportunidades reales de las y los jóvenes que transitan sus aulas.































