El mate al volante: una costumbre bien argentina que puede costar caro en la ruta
- Nacionales

- hace 14 horas
- 3 Min. de lectura
Salir a la ruta en la Argentina suele venir acompañado de una escena casi infaltable: el mate circulando entre los ocupantes del vehículo, el acompañante oficiando de cebador y algún bizcochito para amenizar el viaje. Sin embargo, esa imagen tan arraigada en la cultura vial del país puede convertirse en una infracción de tránsito y derivar en multas elevadas, además de representar un riesgo concreto para la seguridad.

Desde hace tiempo, la práctica de tomar mate mientras se conduce genera debate. La Ley Nacional de Tránsito N° 24.449, que rige en todo el país, establece con claridad que el conductor debe mantener el dominio efectivo del vehículo, lo que implica circular con ambas manos en el volante, salvo en momentos puntuales como el cambio de marchas en vehículos con caja manual.
Al sostener el mate, el termo o cebar durante la conducción, el automovilista inevitablemente libera una mano del volante y desvía su atención del camino, una conducta que contradice lo establecido por la normativa vigente.
Un riesgo real que ya tuvo consecuencias fatales
Más allá de la letra de la ley, los riesgos se reflejan en hechos concretos. Recientemente, un hombre de 68 años perdió la vida en la Ruta 6, cerca de La Plata, luego de que su esposa le ofreciera un mate. En ese instante, el conductor perdió el control del vehículo, que terminó volcando y provocando un siniestro fatal.
Este tipo de episodios reavivó el debate sobre las distracciones al volante y reforzó la postura de varias jurisdicciones que consideran al mate como una maniobra riesgosa durante la conducción.
Provincias con sanciones específicas y multas elevadas
A partir de la interpretación de la Ley Nacional de Tránsito, algunas provincias avanzaron con criterios más estrictos y ya aplican sanciones concretas a quienes toman mate mientras manejan.
Mendoza
En esta provincia, la práctica está tipificada como falta grave e incluso gravísima, según el Decreto 326/18 que complementa la Ley 9.024 de Seguridad Vial. La normativa exige mantener ambas manos en el volante en todo momento. Bajo este criterio, cebar o beber mate implica perder el control pleno del vehículo y puede derivar en multas de hasta 1.000 unidades fijas, lo que actualmente representa montos que rondan entre $400.000 y $420.000.
Córdoba
Aquí, tomar mate al volante se encuadra dentro de la figura de “manejo inseguro”, junto con otras conductas como fumar o realizar movimientos que distraigan la atención del tránsito. La sanción es de 20 unidades fijas, lo que equivale a multas que oscilan entre $25.000 y $35.000, de acuerdo al valor actualizado de la UF, que se revisa periódicamente.
El criterio es claro: cuando el conductor suelta el volante para sostener el mate o el termo, pierde control y capacidad de reacción ante cualquier imprevisto.
Cámaras, notificaciones y multas que llegan a casa
Otro aspecto a tener en cuenta es que los controles ya no se limitan únicamente a las detenciones en la ruta. En algunos distritos, este tipo de conductas puede quedar registrada por cámaras de vigilancia, y la infracción se notifica posteriormente en el domicilio del titular del vehículo. De esta manera, el clásico mate de viaje puede transformarse en una multa sin que el conductor lo advierta en el momento.
Distracción, metros recorridos y peligros invisibles
El impacto de una distracción al volante es inmediato. A 100 km/h, un vehículo recorre aproximadamente 28 metros por segundo. Esto significa que en apenas tres o cuatro segundos dedicados a cebar un mate, el auto avanza el equivalente a una cuadra entera sin atención plena al camino.
En ese breve lapso, cualquier situación inesperada —un frenazo, un peatón, un animal suelto o un bache— puede resultar determinante y desencadenar un siniestro.
A esto se suman riesgos físicos concretos: el agua caliente o la yerba pueden provocar quemaduras, generando reacciones reflejas peligrosas, mientras que el mate, la bombilla o el termo pueden transformarse en objetos contundentes dentro del habitáculo ante una frenada brusca o un choque.
Tradición versus seguridad vial
El mate es, sin dudas, una de las tradiciones más representativas de la Argentina. Sin embargo, cuando se trata de conducción, la seguridad vial debe primar por sobre cualquier costumbre. Cada vez más provincias refuerzan controles y sanciones con un objetivo claro: reducir las distracciones al volante y prevenir siniestros.
La recomendación es simple y contundente: disfrutar del mate, sí, pero con el vehículo detenido o en una pausa del viaje. En la ruta, mantener ambas manos en el volante puede marcar la diferencia entre llegar a destino o protagonizar una tragedia.






























