El "tapado" del campo pampeano: un ensayo del INTA demuestra que la carne de cordero tiene demanda asegurada
- La Pampa

- hace 51 minutos
- 2 Min. de lectura
Una experiencia piloto liderada por la investigadora Micaela Stazionati (INTA Anguil) confirmó que existe un mercado ávido por cortes ovinos. Con solo cuatro animales y sin publicidad, vendieron 128 kilos de carne en apenas cinco días.

Un éxito que rompe prejuicios
Lo que comenzó como una prueba controlada terminó siendo una revelación sobre los hábitos de consumo en La Pampa. La médica veterinaria Micaela Stazionati, especialista en producción ovina del INTA Anguil, llevó adelante una experiencia de faena y comercialización que puso blanco sobre negro: el pampeano quiere comer cordero, pero falta aceitar la cadena para que el producto llegue a la góndola.
Trabajando codo a codo con un productor local de la raza Pampinta, la iniciativa logró colocar 128 kilos de carne distribuidos en cortes específicos como osobuco, costilla, paleta, costeleta y cuarto. ¿El resultado? El stock se agotó en menos de una semana, vendiéndose exclusivamente a través del "boca en boca".
La rentabilidad: el punto de inflexión
Pese a que la actividad ovina suele verse como un complemento secundario y muchas veces mal pago, Stazionati sostiene que los números dicen lo contrario.
"Cuando se empieza a sacar números sobre lo que cuesta producir un cordero, la rentabilidad ovina no es despreciable", afirmó la especialista en diálogo con el portal Rural al Día.
El diagnóstico de la investigadora es claro: el sector padece una informalidad estructural. Al no haber frigoríficos de cercanía dedicados exclusivamente a pequeños rumiantes, no se le agrega valor al producto. En este caso, la faena se realizó en el frigorífico de Uriburu, que destina un día semanal a esta tarea, demostrando que con logística es posible formalizar la venta.
Eficiencia y calidad: los datos del ensayo
El aprovechamiento del animal fue uno de los puntos más altos de la experiencia:
Aprovechamiento total: El cordero trozado en chuletas presentó menos del 3% de pérdidas.
Corderos pesados: Se utilizaron cuatro animales que promediaron un excelente rinde.
Feedback del consumidor: Además de la venta, se realizaron encuestas para evaluar sabor, practicidad de los cortes y nivel de aceptación, obteniendo resultados altamente positivos.
El desafío: Especializar la cadena
Para que esta experiencia piloto se transforme en un modelo de negocio escalable, Stazionati advierte que el siguiente paso es la profesionalización.
Si el volumen de producción aumenta, será indispensable contar con:
Controles bromatológicos más estrictos y específicos.
Presencia de veterinarios especializados en la línea de faena.
Mejora en la presentación y oferta de los cortes hacia el público masivo.
La demanda real ya fue comprobada. Ahora, el desafío queda del lado de la industria y la producción para transformar una "actividad secundaria" en un motor económico para la provincia.




.jpeg)




















