La Pampa amplió el escurrimiento del río Quinto con dos nuevos conductos en el Meridiano V

Los tubos fueron colocados a unos ocho kilómetros al sur de la Ruta Nacional 188 y elevaron a siete la cantidad de conductos disponibles. La obra busca facilitar el paso de los excedentes hacia Buenos Aires y reducir posibles anegamientos ante el escenario climático asociado con El Niño.

El Gobierno de La Pampa concretó una nueva obra hídrica en el Meridiano V para aumentar la capacidad de evacuación de los excedentes provenientes del río Quinto. La intervención consistió en la colocación de dos conductos de 1.200 milímetros de diámetro, que permitirán mejorar el escurrimiento del agua hacia la provincia de Buenos Aires.
Los trabajos se realizaron aproximadamente ocho kilómetros al sur de la Ruta Nacional 188, en un sector estratégico del límite interprovincial. Con la incorporación de los nuevos tubos, la estructura cuenta ahora con siete conductos en funcionamiento y dispone de un margen mayor para responder ante un eventual incremento del caudal.
La obra fue financiada con recursos extraordinarios dispuestos por la Provincia para anticipar y reducir los posibles efectos del fenómeno de El Niño durante los próximos meses. Forma parte de una estrategia que busca intervenir antes de que se produzca una emergencia, fortaleciendo la infraestructura en los sectores considerados más vulnerables.
Una obra para evitar la acumulación de agua
La finalidad principal de los nuevos conductos es impedir que los excedentes queden retenidos en territorio pampeano. Al contar con una mayor superficie de paso, el agua puede continuar su recorrido hacia Buenos Aires con menos obstáculos.
Según se informó, las intervenciones realizadas hasta el momento permitieron estabilizar el funcionamiento del sistema. Actualmente, los caudales que ingresan a La Pampa pueden seguir su escurrimiento hacia territorio bonaerense sin provocar retenciones significativas dentro de la Provincia.
Esta mejora cobra especial relevancia ante la posibilidad de precipitaciones superiores a las habituales o crecidas del río Quinto. Cuando el agua no encuentra una salida suficiente, puede acumularse sobre los campos, afectar caminos rurales y poner en riesgo localidades e infraestructura.
Aumentar la capacidad de evacuación no elimina la amenaza de una emergencia hídrica, pero permite reducir el tiempo de permanencia del agua y disminuir la superficie potencialmente afectada.
El sistema ya cuenta con siete tubos
La obra actual representa la continuidad de una primera intervención realizada durante el otoño. En aquella oportunidad se colocaron dos conductos de 1.200 milímetros de diámetro junto a los que ya existían.
Ahora fueron instalados otros dos tubos de las mismas dimensiones. De esta manera, el sistema alcanzó un total de siete pasos destinados a facilitar el movimiento de los excedentes hacia Buenos Aires.
La ampliación permite contar con una respuesta más eficiente frente a un posible aumento del caudal. También disminuye el riesgo de que caminos, terraplenes u otras estructuras funcionen como barreras y provoquen la acumulación de agua del lado pampeano.
El funcionamiento será monitoreado por los organismos provinciales y municipales que integran el esquema de prevención, junto con las autoridades bonaerenses involucradas en el manejo de la cuenca.
Coordinación entre La Pampa y Buenos Aires
La intervención profundiza el trabajo conjunto que La Pampa y Buenos Aires vienen desarrollando sobre una cuenca que atraviesa límites jurisdiccionales.
Ese esquema de cooperación fue reforzado el 31 de agosto, cuando los gobernadores Sergio Ziliotto y Axel Kicillof firmaron en Santa Rosa un convenio destinado a coordinar la gestión hídrica frente al escenario climático previsto para 2026 y 2027.
“Frente a El Niño 2026/27 vamos a profundizar la coordinación en materia hídrica, compartir información, fortalecer las alertas tempranas y trabajar en prevención, obras y respuestas conjuntas para proteger nuestras localidades y nuestra producción”, expresó Ziliotto durante la firma.
El Gobernador también remarcó que el comportamiento del agua obliga a superar las divisiones administrativas y políticas.
“El agua no reconoce límites provinciales y el clima no distingue partidos políticos. Por eso necesitamos provincias, municipios y sectores productivos trabajando juntos”, afirmó.
En la práctica, cualquier intervención realizada en un punto de la cuenca puede generar consecuencias sobre otro territorio. Por ese motivo, ampliar el escurrimiento requiere conocer previamente la capacidad de recepción aguas abajo y acordar las acciones entre ambas provincias.
Información compartida y alertas tempranas
El convenio establece el intercambio en tiempo real de registros hidrométricos y pluviométricos. Esto permitirá seguir la evolución de las lluvias y los caudales, detectar posibles situaciones de riesgo y adoptar medidas antes de que el agua llegue a los sectores más vulnerables.
El acuerdo también contempla el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana y la planificación conjunta de obras y respuestas frente a eventuales crecidas.
La información anticipada resulta fundamental para que los municipios puedan acondicionar canales, revisar alcantarillas, disponer equipos de bombeo y organizar recursos humanos y materiales. También permite advertir a productores y habitantes rurales que podrían quedar expuestos a cortes de caminos o anegamientos.
Estas acciones complementan el trabajo del Comité Interjurisdiccional de la Región Hídrica del Noroeste de la Llanura Pampeana, conocido como CIRHNOP. El organismo está integrado por La Pampa, Buenos Aires, San Luis, Córdoba y Santa Fe y trabaja en la construcción de un sistema de alerta temprana para toda la cuenca.
Una Unidad de Gestión para coordinar las tareas
En el sector del Meridiano V trabaja una Unidad de Gestión conformada por los ministerios de Gobierno y Asuntos Municipales; Obras y Servicios Públicos; Seguridad y Justicia; la Secretaría de Recursos Hídricos; la Administración Provincial del Agua y la Dirección Provincial de Vialidad.
Las tareas se articulan con organismos bonaerenses y con los municipios directamente involucrados.
De la recorrida por las obras participaron autoridades de ambas provincias, el intendente de Bernardo Larroudé y representantes de los distintos organismos y gobiernos locales que intervienen en el operativo, entre ellos la Municipalidad de General Villegas.
La conformación de esta mesa operativa permite reunir información técnica, recursos, maquinaria y conocimiento territorial. También busca evitar decisiones aisladas ante una problemática que requiere respuestas regionales.
Soluciones de largo plazo para la cuenca
La incorporación de los nuevos conductos representa una medida concreta y de ejecución inmediata, pero las provincias también analizan alternativas estructurales para mejorar de manera permanente el funcionamiento de la cuenca.
Al firmar el convenio con Kicillof, Ziliotto anticipó que los equipos técnicos se encontraban trabajando sobre obras capaces de optimizar el paso de los excedentes hídricos.
Ese análisis deberá contemplar el comportamiento integral del río Quinto, la capacidad de los canales y alcantarillas, las características del terreno y las consecuencias que cada intervención podría generar aguas abajo.
El desafío será lograr un equilibrio que permita proteger los cascos urbanos y la infraestructura, mantener comunicadas las zonas rurales y reducir al mínimo posible el impacto sobre los campos productivos.
Invertir antes de la emergencia
La obra del Meridiano V se integra al programa preventivo impulsado por el Gobierno pampeano ante los posibles efectos de El Niño. La estrategia incluye el monitoreo de cuencas, la limpieza de canales, la revisión de caminos, el fortalecimiento de los equipos de emergencia y la coordinación con municipios y provincias vecinas.
La premisa es utilizar los recursos disponibles antes de que ocurra una contingencia, cuando todavía existe tiempo para ampliar la infraestructura y organizar las respuestas.
Con siete conductos en funcionamiento, el paso ubicado al sur de la Ruta Nacional 188 cuenta ahora con una mayor capacidad para evacuar el agua hacia Buenos Aires. La intervención no solamente refuerza una estructura hídrica estratégica: también refleja una forma de abordar el riesgo basada en la anticipación y el trabajo conjunto entre las jurisdicciones.



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