La Pampa cerró 2025 con equilibrio fiscal y fortaleza financiera pese a la crisis nacional
- La Pampa

- 30 dic 2025
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La provincia de La Pampa logró atravesar el año 2025 manteniendo su fortaleza financiera y el equilibrio fiscal, aun en un contexto nacional signado por una profunda crisis macroeconómica. Así lo refleja el balance anual elaborado por el Ministerio de Hacienda y Finanzas de La Pampa y las declaraciones de su titular, Guido Bisterfeld, quien destacó que la Provincia pudo cumplir con todas las obligaciones esenciales del Estado sin resignar inversión ni calidad en los servicios.

En diálogo con la Agencia Provincial de Noticias, el ministro subrayó que uno de los principales logros del año fue haber sostenido el orden financiero en un escenario de alta incertidumbre nacional. “A pesar de la grave crisis que estamos atravesando, la Provincia sigue manteniendo su fortaleza financiera, seguimos cumpliendo con todas las obligaciones del Estado, pagando salarios en tiempo y forma y haciendo frente al pago de aguinaldos”, señaló.
Gestión responsable en tiempos de turbulencia
Bisterfeld explicó que, frente a las decisiones adoptadas a nivel nacional y el fuerte parate de la actividad económica, La Pampa priorizó una administración basada en la eficiencia recaudatoria, la disciplina del gasto y la transparencia en la ejecución de programas. Esa combinación permitió sostener la inversión en infraestructura y garantizar servicios básicos, incluso cuando la recaudación —tanto provincial como por coparticipación— se vio afectada por la caída del consumo y la actividad.
“El equilibrio fiscal no es una consigna nueva para La Pampa, es una política de Estado que se viene sosteniendo desde hace más de 40 años”, afirmó el funcionario, quien remarcó que este enfoque permitió responder de manera ordenada ante escenarios adversos y fortalecer la confianza de los actores económicos.
El “efecto pinza” sobre las finanzas provinciales
El ministro detalló que el complejo momento financiero obedece a dos factores centrales. Por un lado, el incumplimiento de obligaciones por parte del Gobierno nacional, como el déficit previsional y la paralización de la obra pública. Por otro, las consecuencias de la política macroeconómica, que provocaron un freno significativo en la actividad económica, especialmente en el segundo semestre del año.
A esto se suma un incremento en las erogaciones provinciales, particularmente en áreas sensibles como la salud pública. “Cada vez más personas económicamente vulneradas recurren al sistema público porque no pueden hacerlo en el sector privado, lo que genera mayor gasto para la Provincia, al mismo tiempo que contamos con menos recursos. Es un verdadero efecto pinza”, explicó Bisterfeld.
Una mirada crítica sobre el equilibrio fiscal nacional
Si bien el titular de Hacienda coincidió con la necesidad de alcanzar el equilibrio fiscal a nivel país, marcó claras diferencias con la forma en que se busca lograrlo. “No estamos de acuerdo con que para sostener el equilibrio fiscal no se cumplan compromisos con las provincias, se despidan empleados públicos indiscriminadamente, se cierren organismos como el INTA, se desfinancien universidades o se congelen ingresos a jubilados y personas con discapacidad”, sostuvo.
Según indicó, en La Pampa el equilibrio fiscal está “internalizado” y se basa en no gastar más de lo que se recauda, una filosofía que permitió atravesar crisis profundas sin abandonar políticas sociales ni el desarrollo regional.

Un 2026 con panorama complejo
De cara al próximo año, Bisterfeld fue cauto. “El panorama es complicado”, admitió, aunque destacó como una señal positiva las negociaciones en curso con el Gobierno nacional, que ya dieron resultados iniciales con el pago de parte de la deuda previsional, en un proceso que contó con la intervención de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
No obstante, advirtió que, si no hay cambios en la política económica nacional, el parate de la actividad continuará durante 2026, con la consecuente merma en los recursos provinciales.
Impacto en municipios y política salarial
El ministro también se refirió a la preocupación de los intendentes pampeanos, especialmente de aquellas localidades más dependientes de la coparticipación. “Estamos en contacto permanente con ellos, asistiendo a las comunas en la medida de nuestras posibilidades financieras”, señaló.
En materia salarial, Bisterfeld defendió el esfuerzo realizado por el Gobierno provincial durante 2025. Recordó que se ofreció y se pagará un incremento del 11% por encima de la inflación, se avanzó en la ley de recategorización para empleados públicos, se enviaron proyectos de pase a planta permanente y se firmaron numerosos acuerdos sectoriales, garantizando además que los trabajadores con grupo familiar a cargo perciban ingresos por encima de la línea de pobreza.
Un dato resume la prioridad otorgada al salario público: mientras el Presupuesto 2025 preveía destinar el 40% al pago de sueldos, la ejecución final proyecta que ese porcentaje alcanzará casi el 44%. “Es una muestra clara de que el salario del empleado público es una de las prioridades de este Gobierno provincial”, concluyó.
Con estos indicadores, el balance anual posiciona a La Pampa como un ejemplo de gestión responsable en un contexto nacional adverso, apostando a la estabilidad, el crecimiento moderado y la protección de las necesidades sociales como ejes centrales de su política económica.































