Lanser negó encubrimiento y apuntó contra la Justicia pampeana tras el secuestro de 1.060 vacunos en Chaján
- La Pampa

- 21 ene
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Luego del secuestro de 1.060 animales vacunos en un feedlot de la localidad cordobesa de Chaján, en el marco de una investigación por una presunta estafa millonaria vinculada a la compraventa de ganado, el consignatario ganadero Carlos Lanser realizó un duro descargo público en el que negó cualquier participación en la maniobra y cuestionó con firmeza el accionar judicial de La Pampa.

En declaraciones al diario La Nación, Lanser rechazó de manera categórica la hipótesis que sostiene la fiscalía pampeana, que considera que la hacienda retirada de su campo pertenecería a la empresa denunciante San Jorge Cereales y Hacienda SA, con sede en Rancul.
“La hacienda que se llevaron no es de San Jorge Cereales. Tenemos toda la trazabilidad, factura por factura, caravana por caravana. Esto es una aberración”, afirmó el empresario, visiblemente molesto por el operativo realizado entre el viernes y el sábado pasados.
La causa y la hipótesis fiscal
La investigación se originó tras una denuncia presentada en mayo de 2025, por una estafa estimada en 800 millones de pesos, cometida mediante la entrega de cheques sin fondos en operaciones de compraventa de ganado. Por ese hecho, la Justicia de General Pico imputó a Iván Fiorini y Ana Paula Courreges, representantes de la firma San Pablo Oeste SA, oriundos de General Pinto (Buenos Aires), quienes permanecieron tres meses con prisión domiciliaria y actualmente se encuentran en libertad bajo medidas restrictivas.
Según la reconstrucción de la fiscalía, tras el desapoderamiento, la hacienda habría sido trasladada primero a un campo de la provincia de Buenos Aires y luego, de manera considerada “sospechosa”, al predio rural “Carlos Tercero”, un feedlot ubicado en Chaján y administrado por Lanser a través de Agropecuaria La Madera SA. En ese marco, el Ministerio Público Fiscal sospecha que el empresario habría encubierto a los imputados, resguardando los animales para engordarlos y venderlos posteriormente en feria.
Lanser negó de forma tajante esa versión. Aseguró que la hacienda secuestrada fue adquirida legalmente, principalmente en ferias, y que cuenta con documentación comercial y sanitaria completa, con marcas y caravanas debidamente identificadas. “Nosotros no tenemos ni tuvimos esa hacienda. La que estaba en el campo fue comprada en feria, con papeles en regla”, sostuvo.
Críticas al allanamiento y acciones judiciales
Uno de los puntos más sensibles de su descargo estuvo centrado en la forma en que se realizó el allanamiento. Según denunció, el procedimiento fue improcedente desde el punto de vista legal y vulneró el derecho a la propiedad privada. Afirmó que no se verificaron correctamente marcas ni caravanas y que los animales fueron cargados durante la noche, sin discriminar categorías ni estados reproductivos.
“Así no se hace un secuestro de ganado”, remarcó, y cuestionó que se haya calificado el procedimiento como un “recupero”, al sostener que —según su postura— se avanzó sobre hacienda que no pertenecía a la empresa denunciante.
Finalmente, Lanser confirmó que ya inició presentaciones judiciales en distintas jurisdicciones, tanto en La Pampa como en Córdoba y en el fuero federal, con el objetivo de revertir la situación. A su entender, la causa carece de sustento probatorio.
“La causa se cae sola. No hay estafa ni encubrimiento de nuestra parte”, afirmó, al tiempo que denunció que le fueron sustraídos cerca de mil animales de su propiedad.
Mientras tanto, la investigación continúa en el ámbito del Ministerio Público Fiscal, y se esperan definiciones judiciales que permitan esclarecer el origen de la hacienda y las responsabilidades penales en uno de los casos más resonantes de los últimos tiempos en materia de delito rural.































