Nueva protesta de una abuela frente a la Dirección de Niñez para reclamar la restitución de su nieta de dos años
- La Pampa

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Claudia Rivas volvió a manifestarse públicamente este viernes 16 de enero frente a la Dirección de Niñez y Adolescencia del Gobierno provincial, en la esquina de Falucho y San Martín Oeste, en la ciudad de Santa Rosa. La abuela encabezó una nueva protesta para reclamar que le restituyan la guarda de su nieta Margarita, de apenas 2 años, quien continúa alojada en un dispositivo de cuidado estatal.

“Marcho para recuperar a mi nieta Margarita y no voy a parar hasta que esté con su familia y con sus hermanitos”, expresó Rivas durante la movilización, visiblemente afectada por la situación. La mujer aseguró que persistirá con las protestas de manera periódica hasta obtener una respuesta favorable. “No voy a parar, voy a hacer una marcha todas las semanas y el que quiera acompañarme, voy a estar acá frente a la Dirección de Niñez; y sé que lo voy a lograr”, afirmó.
En ese marco, Rivas sostuvo que desde el organismo provincial “ahora me tratan de mentirosa y de loca”, y lamentó no encontrar respuestas claras a su reclamo, pese a cumplir —según afirmó— con todas las exigencias que le fueron solicitadas.
La manifestación de este viernes se suma a la realizada el pasado 8 de enero, cuando la abuela ya había hecho público su pedido por la situación de la niña. De acuerdo a su relato, tras el fallecimiento de su hija, Dalma Muñoz, quedó a cargo del cuidado de sus nietos y actualmente convive con los tres mayores, de 12, 11 y 6 años. Sin embargo, la más pequeña continúa bajo la órbita del Estado.
Rivas señaló que cumple con los controles médicos, evaluaciones y requerimientos dispuestos por la Dirección de Niñez, pero aun así la restitución de Margarita no se concretó. Según indicó, uno de los argumentos que le transmitieron es que sería “una persona muy grande” para hacerse cargo de la niña, algo que considera injustificado.
Además, la abuela manifestó su profunda preocupación por el estado emocional de la menor. “En las visitas llora, no quiere volver. Aparece con rasguños y mordidas. Está con chicos mucho más grandes y nadie me explica por qué”, denunció. En ese sentido, relató que la niña “llora desconsoladamente” cada vez que debe regresar al dispositivo de cuidado.
Otro de los puntos que generó mayor malestar es la situación habitacional y económica. Rivas aseguró que, ante lo que interpretó como una promesa de restitución, se mudó de un departamento a una casa más grande para poder albergar a todos sus nietos. Sin embargo, sostuvo que tras ese cambio “le quitaron los subsidios” que percibía y afirmó que actualmente “amenazan con dar a la niña en adopción”.
Mientras el conflicto continúa sin una resolución concreta, Claudia Rivas insiste en que su único objetivo es reunir a sus nietos y garantizar que crezcan juntos, dentro de su familia. “No voy a bajar los brazos”, repite en cada movilización, convencida de que su reclamo es justo y de que la situación de Margarita debe resolverse priorizando el vínculo familiar y el bienestar integral de la niña.






























