Nuevo esquema de subsidios energéticos: quiénes reciben ayuda y cómo impacta en las boletas desde este mes
- Nacionales

- 2 ene
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Desde este mes, los hogares de todo el país comenzarán a notar cambios concretos en las facturas de luz y gas a partir de la puesta en marcha de un nuevo régimen de subsidios energéticos impulsado por el Gobierno nacional. La modificación fue oficializada mediante el Decreto 943/2025, publicado en el Boletín Oficial, y marca un giro profundo en la política de asistencia estatal al consumo de energía.

La norma creó el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplaza al sistema de segmentación por niveles de ingresos (N1, N2 y N3) y unifica los criterios de ayuda para electricidad, gas natural, gas propano por redes y garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) de 10 kilos.
Un sistema más simple: con subsidio o sin subsidio
A partir de ahora, el esquema distingue solo dos categorías de usuarios residenciales:
Hogares con subsidio, que reciben una bonificación directa sobre el precio de la energía.
Hogares sin subsidio, que deben afrontar el costo pleno del servicio.
El principal criterio de elegibilidad está vinculado a los ingresos del grupo familiar, que no deben superar el equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT). Según el último valor publicado por el INDEC correspondiente a noviembre de 2025, ese umbral se ubica en $ 3.771.987 mensuales. Quienes superen ese monto quedarán automáticamente excluidos de toda ayuda estatal.
Además del nivel de ingresos, el nuevo régimen contempla situaciones de vulnerabilidad específicas, como hogares con integrantes que posean el Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP, beneficiarios de la Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur y, en el caso de personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD), evaluaciones particulares a cargo de la Secretaría de Energía.
Por qué se implementa el nuevo régimen
La implementación del SEF da por concluido el período de transición iniciado en 2024 y se enmarca en el proceso de sinceramiento de los costos reales de la energía. Según datos oficiales, en 2023 los subsidios energéticos representaron el 1,42% del Producto Interno Bruto, un nivel de gasto que el Gobierno considera insostenible en el mediano plazo.
La medida también responde a compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional, que desde hace años reclama una reducción progresiva de las transferencias estatales al sector energético y una mayor focalización de la asistencia en los sectores más vulnerables.
¿Hay que volver a inscribirse para recibir el subsidio?
Para administrar el nuevo esquema, el decreto creó el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que reemplaza al anterior Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE).
Las personas que ya estaban inscriptas no deben volver a anotarse: sus datos se migran automáticamente al nuevo sistema. Sin embargo, la plataforma permanecerá habilitada para actualizar información vinculada a ingresos, grupo conviviente o fuente de suministro, a través de la opción Trámites en Mi Argentina.
Quienes no cuenten con acceso digital podrán realizar el trámite de manera presencial en las oficinas de la ANSES. En caso de considerar errónea una exclusión, se habilitó un mecanismo de revisión mediante la plataforma Trámites a Distancia (TAD).
Cómo funcionan los subsidios en electricidad
En el servicio eléctrico, los hogares que califican dentro del SEF acceden a una bonificación general del 50% sobre el precio de la energía, aplicada durante todo el año, pero únicamente sobre un bloque de consumo determinado.
En los meses de mayor demanda (enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre), el subsidio alcanza hasta 300 kWh mensuales.
En los meses templados (marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre), el bloque subsidiado se reduce a 150 kWh.
Todo consumo que supere esos límites se factura al precio pleno, incluso para los hogares beneficiarios.
De manera excepcional, durante 2026 se sumará una bonificación adicional transitoria de hasta el 25%, que comenzará en enero y se reducirá de forma gradual hasta desaparecer en diciembre.
Gas natural, propano y garrafas: subsidios focalizados en invierno
Para el gas natural y el gas propano por redes, el nuevo esquema mantiene los bloques de consumo estacionales vigentes según la región del país. En estos casos, la bonificación general del 50% se aplica solo entre abril y septiembre, período de mayor consumo por calefacción.
Durante los meses de menor demanda (enero a marzo y octubre a diciembre), el subsidio será del 0%, salvo la bonificación extraordinaria transitoria prevista para 2026, que también se irá reduciendo mes a mes.
En el caso del gas natural, las bonificaciones se calculan sobre un Precio Anual Uniforme (PAU), construido a partir del costo del Plan Gas.Ar, con el objetivo de evitar fuertes saltos tarifarios entre invierno y verano.
Fin del Programa Hogar y unificación de criterios
El nuevo régimen integra a los usuarios de garrafas de GLP de 10 kilos que hasta ahora recibían asistencia a través del Programa Hogar. El decreto otorga un plazo de seis meses para completar la migración de estos beneficiarios al SEF, garantizando la continuidad del subsidio durante ese período.
Una vez finalizado el proceso, el Programa Hogar quedará dado de baja y el subsidio para garrafas se gestionará bajo las mismas reglas de ingresos y patrimonio que el resto de los servicios energéticos residenciales.
Quiénes aplican y controlan el nuevo esquema
La Secretaría de Energía fue designada como autoridad de aplicación del régimen y podrá dictar normas aclaratorias o complementarias. A su vez, los entes reguladores ENRE y ENARGAS deberán adecuar los cuadros tarifarios a los nuevos criterios.
El decreto también faculta al Estado a utilizar indicadores patrimoniales para detectar casos con capacidad de pago superior a los límites fijados y rechazar solicitudes de subsidio cuando corresponda.
Un cambio que impacta de lleno en las boletas
Con la entrada en vigencia del SEF, el Gobierno avanza hacia un sistema de subsidios más simple, transparente y focalizado, que elimina categorías intermedias y reduce la asistencia estatal a quienes no cumplen los requisitos.
El impacto será directo en las boletas que llegan a los hogares: menos usuarios con subsidio pleno, topes estrictos de consumo bonificado y una relación más estrecha entre tarifas y costos reales de la energía, en un contexto de ajuste fiscal y reordenamiento del gasto público.































