Polémica en el Congreso: los senadores cobrarán casi $12 millones mensuales desde agosto
- Axel Juncos

- 19 jul
- 4 min de lectura
Las dietas de los integrantes de la Cámara alta ascenderán a $11.877.000 brutos tras la aplicación de la última paritaria legislativa. La actualización profundizará la diferencia salarial con los diputados nacionales, que perciben poco más de $6 millones, y reabrirá el debate sobre los ingresos de la dirigencia política.

Los senadores nacionales recibirán desde agosto un nuevo incremento salarial que elevará sus dietas a casi 12 millones de pesos brutos mensuales. La actualización será consecuencia directa del último tramo de la paritaria acordada para el personal del Congreso, cuyos porcentajes se trasladan automáticamente a los ingresos de los integrantes de la Cámara alta.
El acuerdo fue alcanzado por la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y los representantes de la Asociación del Personal Legislativo (APL), la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
La recomposición acordada alcanza un 6,7% acumulativo y se aplicará de manera escalonada: un 2,4% retroactivo a junio, un 2,2% correspondiente a julio y un último tramo del 1,9% en agosto. Este ajuste se suma al incremento del 12,5% que había sido concedido durante el primer cuatrimestre del año.
Una dieta compuesta por 4.000 módulos
La suba salarial impactará directamente sobre las dietas de los senadores debido al denominado mecanismo de “enganche”, aprobado por la Cámara alta en 2024. Este sistema vincula las remuneraciones de los legisladores con el valor del módulo salarial utilizado para calcular los haberes del personal parlamentario.
A partir de agosto, el ingreso de cada senador quedará conformado por 2.500 módulos correspondientes a la dieta, otros 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos en concepto de desarraigo.
De acuerdo con cálculos internos del Senado, la suma total alcanzará los $11.877.000 brutos mensuales. Sobre ese monto deberán aplicarse posteriormente los descuentos correspondientes a los aportes jubilatorios, la obra social y el Impuesto a las Ganancias.
La actualización se hará efectiva automáticamente, salvo en los casos en los que los legisladores presenten una renuncia expresa al aumento o decidan donar la diferencia.
Una mejora que supera la inflación del primer semestre
Entre enero y agosto, los ingresos de los senadores acumularán una mejora cercana al 19%, equivalente a aproximadamente $1,2 millones mensuales respecto del inicio del año.
La evolución de las dietas se ubicará por encima de la inflación acumulada durante el primer semestre de 2026. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Precios al Consumidor aumentó un 1,9% durante junio y acumuló una variación del 16,8% entre enero y junio.
Un informe del Ministerio de Trabajo citado por medios nacionales indicó, además, que solamente ocho acuerdos salariales lograron superar la evolución del índice inflacionario durante ese período.
La comparación vuelve a colocar bajo discusión el ritmo de actualización de los ingresos de la dirigencia política frente a las dificultades que atraviesan numerosos trabajadores para sostener su poder adquisitivo.
Los diputados cobran casi la mitad
El nuevo aumento también profundizará la brecha salarial existente entre las dos cámaras del Congreso.
Los diputados nacionales no están incluidos en el mecanismo de enganche con la paritaria legislativa y actualmente perciben un salario bruto de $6.072.000. Después de los descuentos, el ingreso neto se ubica cerca de los $4,3 millones mensuales.
De esta manera, desde agosto los senadores pasarán a cobrar, en términos brutos, prácticamente el doble que los integrantes de la Cámara baja. Esta diferencia generó malestar entre los diputados y abrió cuestionamientos hacia la conducción de Martín Menem.
Fuentes parlamentarias indicaron que la discusión por las remuneraciones de los diputados podría retomarse después del receso legislativo. Uno de los ámbitos posibles para volver a plantear el tema sería la Comisión de Presupuesto y Hacienda.
También aumentan los salarios del personal legislativo
La paritaria no solamente modifica las dietas de los senadores, sino que también actualiza los ingresos de los trabajadores del Congreso.
La categoría 1, correspondiente al nivel salarial más alto del escalafón, pasará de cobrar $2.352.866 en mayo a $2.509.123 en agosto. La categoría 6, que concentra a una importante cantidad de empleados legislativos, aumentará de $1.119.351 a $1.193.538 durante el mismo período.
Durante la negociación, APL reclamó la creación de una comisión destinada a “normalizar y regularizar” los haberes del personal. El pedido se produjo luego de que la presidencia de la Cámara de Diputados otorgara un plus salarial sin que quedara incorporado formalmente en un acta paritaria.
La decisión generó planteos de equidad entre los trabajadores y reclamos para que las mejoras salariales sean discutidas dentro de los mecanismos habituales de negociación colectiva.
Quiénes firmaron el acuerdo
El acta fue rubricada por los secretarios administrativos del Senado y de Diputados, Lucas Clark, Alejandro Fitzgerald, Laura Oriolo y Mercedes Piscitello. También participó Alejandro Santa, en representación de la Biblioteca del Congreso.
Por las organizaciones sindicales firmaron Norberto Di Próspero, de APL; Claudio Britos, de ATE; y Martín Roig, de UPCN.
Un aumento que promete reactivar la controversia
La actualización llegará en un escenario económico atravesado por las dificultades salariales y laborales de distintos sectores. Los últimos datos oficiales ubicaron la tasa de desocupación argentina en el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, sobre el total de los 31 aglomerados urbanos relevados por el INDEC.
En ese contexto, el salto de las dietas a casi $12 millones podría reactivar el debate público sobre los ingresos de los representantes políticos y la distancia existente respecto de los salarios de la mayoría de los trabajadores.
La discusión también atravesará a los bloques que durante este año anunciaron que sus integrantes renunciarían o donarían las actualizaciones salariales, entre ellos La Libertad Avanza, la Unión Cívica Radical, el PRO y algunas fuerzas provinciales.
Mientras los senadores se preparan para recibir el nuevo incremento, dentro de la Cámara de Diputados crece la presión para revisar sus remuneraciones. El resultado podría abrir un nuevo capítulo de la controversia por los salarios del Congreso, en momentos en los que buena parte de la sociedad continúa reclamando austeridad, transparencia y equidad en la distribución de los ingresos.




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