Profunda incertidumbre laboral en el Frigorífico General Pico: planta licenciada, pagos parciales y dudas sobre su futuro
- La Pampa

- 21 ene
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La situación del Frigorífico General Pico atraviesa un momento de extrema complejidad y mantiene en vilo a centenares de trabajadores y familias de distintas localidades pampeanas. En las últimas horas se confirmó que la empresa licenció a la totalidad de su planta operativa ubicada en Trenel, abonó un pago parcial de $500 mil pesos y entregó la carne semanal correspondiente por convenio, aunque el panorama general sigue marcado por una profunda incertidumbre laboral.

Según relataron trabajadores y fuentes consultadas, la licencia se extenderá durante todo el mes de enero y, en el mejor de los escenarios, la actividad podría retomarse recién en febrero. Sin embargo, no todos comparten ese optimismo: muchos empleados dudan seriamente de que la faena vuelva a ponerse en marcha en el corto plazo, debido a la delicada situación financiera que atraviesa la firma.
“Los trabajadores fueron licenciados durante enero. Les dieron $500 mil pesos y no saben cuándo cobrarán, o si cobrarán, el resto del salario. Tampoco está claro cómo se garantizará la carne semanal que les corresponde por convenio laboral”, indicaron fuentes vinculadas al sector. Mientras tanto, la planta permanece prácticamente paralizada y solo continúa trabajando personal de mantenimiento, que estaría realizando algunas tareas internas con el objetivo —según se informó— de mejorar el funcionamiento de las instalaciones.
Impacto regional y preocupación social
La paralización de la planta de faena genera un fuerte impacto social y económico en la región. En la localidad de Trenel se estima que unas 300 personas dependen directa o indirectamente del funcionamiento del frigorífico, aunque el alcance del problema es aún mayor. A diario, combis trasladan operarios desde La Maruja y Arata, pasando por Pichi Huinca y Caleufú. Incluso, algunos trabajadores llegan desde Huinca Renancó, lo que evidencia la magnitud regional del movimiento laboral que genera esta empresa.
“Deseamos que se reactive la faena porque hay muchas familias comprometidas económicamente con este trabajo, y esto nos tomó mayoritariamente por sorpresa”, expresaron trabajadores, reflejando la preocupación que se extiende por varias comunidades pampeanas.
Deuda millonaria, corte de energía y producción mínima
Las dudas sobre el futuro del frigorífico se profundizan al analizar su situación financiera. De acuerdo con el informe de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina, el Frigorífico General Pico mantiene una deuda superior a los 9.000 millones de pesos que se encuentra bajo “seguimiento especial”. El Banco de La Pampa informó que esta obligación pasó de categoría 1 (normal) a categoría 2, considerada de “riesgo bajo”, pero que requiere un monitoreo constante.
A esto se suma un hecho que encendió nuevas alarmas: el pasado viernes, la cooperativa Corpico interrumpió el suministro eléctrico de la planta frigorífica por una deuda acumulada cercana a los 120 millones de pesos. Esta situación terminó de exponer la gravedad del cuadro económico que atraviesa la empresa.
En términos productivos, la caída es contundente. Hacia fines de 2025, el frigorífico pasó de faenar alrededor de 600 vacunos diarios a apenas 50, una reducción drástica que explica, en parte, la decisión de licenciar a los trabajadores y frenar la actividad.
Rumores de venta o alquiler y expectativas en febrero
En General Pico comenzó a tomar fuerza la versión de una posible venta o alquiler de la planta al Frigorífico Gorina, una empresa con más de medio siglo de trayectoria en el rubro, que procesa alrededor de 1.400 cabezas de ganado por día y destina gran parte de su producción a la exportación. De concretarse esta operación, la faena podría reanudarse en el mes de febrero.
Cabe recordar que la planta de Gorina, ubicada en La Plata, sufrió el año pasado un incendio de grandes proporciones, por lo que el interés en el frigorífico piquense estaría vinculado, al menos en parte, a la necesidad de normalizar su producción.
Mientras tanto, el presente es de preocupación y zozobra. Centenares de familias esperan definiciones claras y soluciones concretas, conscientes de que el futuro del Frigorífico General Pico no solo define puestos de trabajo, sino también el movimiento económico de una amplia región del norte pampeano.































