Tragedia aérea en Bell Ville: murió un piloto pampeano en un festival de acrobacias
- La Pampa

- 14 sept 2025
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Un festival aéreo que prometía ser una jornada de destrezas y emociones terminó en tragedia en la ciudad cordobesa de Bell Ville, donde una avioneta se precipitó a tierra y se incendió, provocando la muerte de sus dos tripulantes. Entre las víctimas se encontraba Ricardo Ferrer, piloto oriundo de Alpachiri, La Pampa, quien actualmente residía en Ascensión, provincia de Buenos Aires.

El siniestro ocurrió en la tarde del sábado, durante una exhibición en el Aero Club de Bell Ville, cuando la aeronave perdió el control en pleno despegue. Según los primeros informes, el avión impactó violentamente contra la pista en un “panzazo” y, de inmediato, se prendió fuego. Junto a Ferrer viajaba Mariano Latuf Zeballos, también piloto, oriundo de la provincia de Santa Fe.
La conmoción fue inmediata entre los asistentes al espectáculo, que habían concurrido para disfrutar de maniobras acrobáticas y demostraciones aéreas. Bomberos voluntarios, personal policial y de emergencias trabajaron rápidamente en el lugar, pero no lograron evitar el trágico desenlace.
El fiscal de instrucción de Bell Ville, Nicolás Gambini, fue uno de los primeros en llegar para preservar la zona hasta el arribo de las autoridades federales. La investigación quedó luego a cargo de la fiscal Virginia Miguel Carmona y del secretario penal Juan Almada, en coordinación con técnicos de la Junta de Seguridad en el Transporte (JST). “Se intenta, entre otras cosas, determinar qué originó la pérdida de sustentación del avión”, indicaron fuentes judiciales.
Este hecho enluta no solo a la comunidad aeronáutica argentina, sino también a La Pampa, que despide a un hijo de su tierra apasionado por la aviación. Ferrer había nacido en Alpachiri y, aunque hacía años residía en Buenos Aires, mantenía vínculos con su provincia natal.
La tragedia se suma a otro accidente aéreo ocurrido recientemente en Allen, Río Negro, donde un instructor de vuelo de 24 años perdió la vida tras ser impactado por una aeronave dedicada a prácticas de paracaidismo, lo que reaviva el debate sobre las medidas de seguridad en los espectáculos y entrenamientos aéreos.
El dolor y la consternación se apoderaron de familiares, amigos y colegas de las víctimas, que recordaron a Ferrer y Latuf Zeballos como pilotos experimentados y apasionados por el vuelo.































