A 11 años de Ni Una Menos: una lucha que sigue vigente también en Winifreda
- Winifreda

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Este 3 de junio se cumple un nuevo aniversario de la histórica movilización que dio origen al movimiento Ni Una Menos en Argentina, una expresión colectiva que nació del dolor, la indignación y la necesidad urgente de poner fin a la violencia contra las mujeres y diversidades.

Aquella multitudinaria convocatoria realizada en 2015 marcó un antes y un después en la historia reciente del país. Miles de personas ocuparon plazas, calles y espacios públicos para decir basta a los femicidios, a la violencia de género y a las múltiples formas de desigualdad que afectan a mujeres y niñas. Desde entonces, cada 3 de junio se ha transformado en una fecha de reflexión, memoria y compromiso social.
En localidades como Winifreda, donde los vínculos comunitarios suelen ser más cercanos y donde las historias personales se entrelazan con la vida cotidiana del pueblo, la consigna Ni Una Menos adquiere un significado especial. Porque detrás de cada estadística existen personas, familias, amistades y comunidades enteras que sufren las consecuencias de la violencia.
La lucha impulsada por Ni Una Menos permitió visibilizar problemáticas que durante décadas permanecieron ocultas o naturalizadas. También promovió cambios culturales, legislativos e institucionales orientados a brindar más herramientas de prevención, asistencia y protección para quienes atraviesan situaciones de violencia.
Sin embargo, los desafíos continúan siendo enormes. Cada caso de violencia de género que se registra en el país recuerda que la problemática sigue presente y que la construcción de una sociedad más justa e igualitaria requiere del compromiso permanente de todos los sectores.
Una responsabilidad colectiva
Hablar de Ni Una Menos no significa solamente recordar una movilización. Significa reflexionar sobre la importancia de educar en el respeto, fomentar relaciones saludables, promover la igualdad de oportunidades y acompañar a quienes necesitan ayuda.
También implica reconocer el trabajo cotidiano que realizan instituciones, organismos, profesionales, fuerzas de seguridad, docentes, trabajadores sociales y organizaciones comunitarias para prevenir situaciones de violencia y asistir a las víctimas.
La prevención comienza muchas veces con acciones simples: escuchar, acompañar, creer en la palabra de quien pide ayuda y no permanecer indiferentes frente a situaciones de maltrato o vulneración de derechos.
El valor de la memoria
A once años de aquella primera marcha que conmovió al país, la consigna mantiene intacta su fuerza. No se trata únicamente de recordar a quienes ya no están, sino también de construir un presente y un futuro donde ninguna persona deba vivir con miedo.
Desde Winifreda, este 3 de junio invita a renovar el compromiso con una sociedad basada en el respeto, la igualdad y la convivencia pacífica. Una comunidad donde cada mujer, niña y persona pueda desarrollar su vida con libertad, seguridad y dignidad.
Porque Ni Una Menos no es solo una consigna. Es un llamado permanente a la conciencia colectiva. Es la expresión de una sociedad que sigue reclamando que la violencia no tenga lugar y que cada vida sea protegida, respetada y valorada.
A 11 años del primer grito colectivo, la lucha continúa. Porque el silencio nunca puede ser una opción y porque el compromiso de toda la sociedad sigue siendo fundamental para construir un futuro libre de violencias.




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