Ana Contreras: “Pareciera que los docentes somos los únicos que no gozamos de la presunción de inocencia”
- La Pampa

- 11 ene
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La docente piquense Ana Cecilia Contreras, recientemente absuelta por la justicia pampeana tras ser denunciada por supuestas expresiones antisemitas durante una clase sobre derechos humanos, rompió el silencio en una entrevista con Radio Noticias y relató el largo proceso judicial que debió atravesar.

También cuestionó con dureza el trato que reciben los docentes cuando enfrentan acusaciones sin sentencia firme.
“Desde un inicio tuve mucho miedo porque sé cómo son tomadas las cosas en relación a los docentes. Pareciera que somos los únicos que no gozamos de la presunción de inocencia”, expresó.
La causa judicial que se cerró definitivamente tras la decisión del Superior Tribunal de Justicia de La Pampa, que rechazó el último recurso del Ministerio Público Fiscal, tuvo como eje una denuncia del padre de una alumna de 15 años, quien acusó a la profesora de haberla hostigado durante una clase en la que se abordó el conflicto entre Israel y Palestina.
Contreras explicó que la conversación en clase no fue planificada, sino que surgió espontáneamente a partir de una pregunta, en el marco de una unidad sobre Terrorismo de Estado y Derecho Internacional, en conmemoración de los 40 años de democracia ininterrumpida en Argentina.
“No era una clase militante. Simplemente contextualicé el tema desde el derecho internacional. Hablé de límites territoriales, de las declaraciones de Netanyahu, y mencioné que era un presidente de ultraderecha. Eso incluso aparece como fundamento para iniciar el juicio. Todo partió de una pregunta de una alumna”, detalló.
“Nunca hubo hostigamiento”
La docente subrayó que mantenía una excelente relación con la alumna que presentó la denuncia, e incluso destacó que tenía calificaciones sobresalientes. “No hubo hostigamiento. Para que exista, yo debería haberla desaprobado o maltratado. Tenía 10 en todos los trimestres”, explicó.
Además, recordó que ya en 2018 había tenido un conflicto con el padre de esa misma alumna, cuando su hermana se negó a realizar trabajos sobre Educación Sexual Integral (ESI) y recibió una nota baja. “En ese momento, el padre quedó muy enojado y dijo que ‘la próxima vez que pase algo, iba a hacer juicio’. Lo dijo literalmente”, apuntó.
Críticas al rol de Educación y al inicio del expediente
Contreras reveló que la denuncia se inició a partir de un informe de una coordinadora del Ministerio de Educación Zona Norte, quien habría enviado una advertencia sobre “indicios de violencia psicológica” sin aplicar los protocolos correspondientes.
“Esa coordinadora no aplicó la Guía de Resolución de Conflictos que manda el Ministerio. Fue una acusación liviana, sin tener en cuenta el perfil del padre, que ya había querido iniciar otras denuncias. Lo confesó durante el juicio gracias al trabajo de mi abogado, Jerónimo Altamirano”, relató.
También cuestionó la falta de dirección en la escuela donde se desarrollaron los hechos y la debilidad institucional para contener el conflicto: “Era un colegio complejo, sin directora, y la asesora pedagógica contó durante el juicio situaciones que ni me imaginaba, como que este padre intentó avanzar sobre decisiones internas de la escuela”.
Docencia en contexto de hostigamiento
Contreras aseguró que la situación que le tocó vivir no fue un caso aislado. Comparó lo ocurrido con otros docentes que fueron sumariados de forma inmediata por denuncias sin pruebas, como el caso de un educador santarroseño que perdió sus trabajos privados por el hostigamiento público de un grupo de padres.
“Se está volviendo muy difícil dar clases. Hay temor. Hay docentes que son señalados de antemano. Se instala la idea de que estamos adoctrinando. Volvió esa lógica del ‘con mis hijos no’. Y nosotros solo queremos formar con libertad y responsabilidad”, afirmó.
Agradecimientos y mirada al futuro
La profesora agradeció especialmente el respaldo de colegas, sindicatos y organizaciones educativas: “Gracias a toda la comunidad docente de La Pampa y del país. A UTELPa, Ctera, a mis compañeros del colegio y del CITEP. Gracias a Roxana Gugliara, a Víctor, a Lili López, y a todos los que creyeron en mí”.
Si bien actualmente está apartada del cargo frente a alumnos mientras se resuelve el sumario administrativo, Ana Contreras continúa dando clases en la Universidad, donde —destaca— trabaja con estudiantes mayores de edad.
“Ojalá el 2026 me encuentre trabajando para que ningún otro compañero o compañera tenga que atravesar lo que yo viví. Fue un aprendizaje existencial y sindical enorme. No me arrepiento de lo que dije en clase. Solo me arrepiento de no haber sabido más sobre la historia de Medio Oriente en ese momento”.




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