Clínicas pampeanas suspenderán durante 24 horas la atención a afiliados del PAMI
- La Pampa

- hace 1 día
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La medida se aplicará el lunes 24 de agosto y alcanzará a siete establecimientos privados de La Pampa. Los prestadores denuncian que los aranceles perdieron un 75% de su valor real y advierten que ya existen restricciones en guardias, derivaciones y cirugías programadas.

Las clínicas y los sanatorios privados de La Pampa suspenderán por completo la atención a afiliados del PAMI durante las 24 horas del próximo lunes 24 de agosto. La protesta se realizará de manera conjunta con establecimientos de Neuquén, Río Negro y Chubut, en reclamo de una recomposición urgente de los aranceles que abona la obra social nacional.
En territorio pampeano, la medida alcanzará al Sanatorio Santa Rosa, Clínica Argentina, Clínica Modelo, Clínica Regional, Diagnóstico Integral Médico, Clínica Santa Teresita y la Fundación FAERAC.
La decisión tendrá impacto sobre miles de jubilados y pensionados de la provincia y formará parte de una jornada de protesta que, según estimaron las instituciones médicas, afectará a unos 300.000 afiliados distribuidos en las cuatro provincias patagónicas.
Desde el sector privado aseguraron que el conflicto es consecuencia de un profundo desfasaje entre los valores reconocidos por el PAMI y los costos reales que deben afrontar las clínicas para mantener en funcionamiento sus servicios.
“Venimos intentando, desde hace muchos meses, lograr actualizaciones en las condiciones económicas del contrato con PAMI que nos permitan mantener los servicios en condiciones regulares”, señalaron los prestadores mediante un comunicado conjunto.
Aranceles atrasados y costos en aumento
Las instituciones denunciaron que, durante los últimos dos años y medio, los aranceles pagados por la obra social de los jubilados perdieron aproximadamente un 75% de su valor real frente a la inflación.
De acuerdo con las cifras difundidas, los costos y los insumos vinculados con la atención sanitaria registraron un incremento acumulado del 341%, mientras que las actualizaciones de los valores abonados por el PAMI llegaron solamente al 143%.
La brecha, remarcaron, coloca a las clínicas en una situación económica cada vez más difícil y compromete tanto su sustentabilidad como la continuidad de las prestaciones.
El panorama se agravó durante 2026. Según explicaron, durante buena parte de este año los establecimientos continuarán trabajando con los valores vigentes en 2025. La actualización comprometida por el PAMI recién se percibiría en octubre y significaría, en términos reales, una mejora cercana al 6%.
Para los prestadores, ese porcentaje se encuentra muy lejos de cubrir el aumento de los gastos cotidianos, como medicamentos, descartables, servicios, mantenimiento de equipos, salarios profesionales y demás insumos indispensables para el funcionamiento de una institución sanitaria.
“Es decir que la mayor parte del año trabajaremos con precios del año pasado. Y, finalmente, el ajuste que luego se hará efectivo será absolutamente insuficiente”, advirtieron.
Ya existen restricciones en algunos servicios
El corte de atención previsto para el lunes no aparece como un hecho aislado. Las clínicas revelaron que desde hace aproximadamente dos meses comenzaron a aplicar restricciones en diferentes áreas debido a la falta de respuestas económicas.
Entre las limitaciones mencionaron inconvenientes en la atención de guardias, una menor recepción de derivaciones y dificultades para programar determinadas cirugías. También alertaron que la situación podría agravarse si no se implementan mejoras inmediatas en el financiamiento.
Los establecimientos sostienen que su intención es acordar con el PAMI una recuperación gradual de los aranceles, pero afirmaron que, hasta el momento, las gestiones realizadas no permitieron alcanzar una solución satisfactoria.
En ese contexto, expresaron que la atención de los jubilados y pensionados de La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut se encuentra “cada vez más comprometida”.
Reclamo por una solución de fondo
Las instituciones lamentaron las dificultades que la suspensión provocará entre los afiliados, aunque insistieron en que la responsabilidad de financiar el sistema no puede trasladarse a los centros médicos.
“Los prestadores no somos quienes financiamos el sistema. Simplemente reclamamos aranceles razonables que nos permitan cubrir los costos de prestación de nuestros servicios”, plantearon.
También reclamaron que el PAMI y las autoridades nacionales definan políticas capaces de garantizar los recursos necesarios para sostener la atención médica. Según advirtieron, sin una respuesta de fondo, la calidad y la disponibilidad de las prestaciones continuarán deteriorándose.
No es la primera medida de estas características durante 2026. En febrero, los centros privados de salud habían anunciado una interrupción similar debido a una deuda que el PAMI mantenía desde enero. En aquella oportunidad, el corte fue levantado después de que la obra social se comprometiera a cancelar los pagos pendientes.
Ahora, el reclamo volvió a cobrar fuerza, pero ya no se limita a una deuda puntual. Las clínicas y los sanatorios advierten sobre un problema estructural: los valores que reciben no alcanzan para afrontar los costos de la atención y, si no se produce una recomposición, la continuidad de los servicios para miles de personas mayores de la Patagonia quedará seriamente comprometida.



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