Crisis en la industria frigorífica pampeana: advierten caída del consumo, altos costos y riesgo para miles de empleos
- Winifreda

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La industria frigorífica de La Pampa atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. A la parálisis del Frigorífico General Pico S.A., con casi 200 despidos y la producción frenada desde principios de año, se suma un escenario adverso que afecta a otras plantas del sector y que genera preocupación por el futuro de una de las actividades productivas más importantes de la provincia.

Empresarios y dirigentes políticos coinciden en que el sector enfrenta un “cóctel” de factores que amenaza su sostenibilidad: caída del consumo interno, precios elevados de la hacienda, falta de oferta ganadera y un contexto económico general que complica la rentabilidad de las plantas.
Empresarios advierten un panorama cada vez más complicado
El presidente del Frigorífico Pilotti, Fernando Pilotti, reconoció que la actividad viene golpeada desde hace tiempo y que la situación se agravó notablemente en los últimos meses.
“El sector ya venía golpeado desde el año pasado y en los últimos tres o cuatro meses se ha visto mucho más complicado”, explicó en declaraciones radiales.
Según el empresario, el problema se origina en una combinación de factores: el aumento del precio de la hacienda en pie, la escasez de animales para faena y una fuerte retracción del consumo.
Pilotti estimó que entre todo 2025 y lo que va de 2026 el precio de la carne vacuna aumentó alrededor de un 100%, lo que impactó directamente en el poder de compra de los consumidores. “La realidad es que el consumo se viene retrayendo, retrayendo, retrayendo”, remarcó.
La tendencia no es nueva. La caída del consumo de carne vacuna se arrastra desde 2018, pero en los últimos meses se profundizó: solo en enero la demanda cayó cerca de un 12%, según estimaciones del sector.
A pesar del escenario complejo, el empresario aseguró que en su frigorífico no hubo despidos ni suspensiones. “La variable personal es la última que nosotros ajustamos. Vendemos camiones, vendemos vacas, apagamos las luces, cerramos el gas, apagamos el agua”, explicó.
La planta que dirige emplea a unas 350 personas y continúa trabajando, aunque con menor nivel de actividad. Sin embargo, Pilotti admitió que lo sorprendió el desenlace del frigorífico piquense. “Son empresas que uno considera ordenadas, fuertes y con gestiones prolijas. Me preocupa y me asusta”, afirmó.
La Legislatura busca analizar la crisis del sector
En paralelo, la situación del rubro llegó al ámbito político. El diputado provincial Julián Aguilar presentó un proyecto de resolución para convocar a la ministra de la Producción, Fernanda González, a la comisión de Asuntos Agrarios de la Cámara de Diputados de La Pampa.
El objetivo es analizar en profundidad el estado de la industria frigorífica y conocer las medidas adoptadas por el Gobierno provincial para sostener el funcionamiento de las plantas y preservar los puestos de trabajo.
“El sector frigorífico es un pilar de la economía provincial y genera empleo directo para alrededor de 3.000 trabajadores, además del impacto indirecto que produce en transportistas, proveedores de insumos y servicios vinculados”, señaló el legislador.
Aguilar recordó que la provincia cuenta con 19 plantas de faena, de las cuales siete tienen habilitación para exportar, además de 33 establecimientos elaboradores de chacinados distribuidos en el territorio.
El diputado también propuso analizar distintos factores que inciden en la crisis actual: la caída del consumo interno, el aumento del precio de la hacienda, el incremento de costos energéticos y de combustibles, y el complejo contexto macroeconómico que dificulta la planificación productiva.
Un sector clave en alerta
El pedido de informes se da en medio de un clima de creciente preocupación por el impacto social de la crisis. Los despidos y suspensiones registrados en los últimos meses —especialmente en el Frigorífico General Pico— encendieron alarmas sobre la estabilidad laboral de miles de trabajadores y la continuidad de un sector estratégico para la economía pampeana.
Frente a este panorama, el debate sobre el futuro de la industria frigorífica comenzó a instalarse tanto en el ámbito empresarial como en el político. El desafío ahora será encontrar alternativas que permitan sostener la producción, proteger el empleo y garantizar condiciones de previsibilidad para una actividad que históricamente ha sido uno de los motores productivos de La Pampa.




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