Fuerte crecimiento en la elaboración de vino en La Pampa, pese a la caída en la producción de uva
- La Pampa

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Durante el año 2025, la actividad vitivinícola en La Pampa mostró un comportamiento dispar pero llamativo: mientras la producción de uva registró una caída, la elaboración de vino experimentó un crecimiento notable, superando el 60% en comparación con el año anterior.

De acuerdo a datos oficiales presentados por el Gobierno nacional ante la Cámara de Diputados, a partir de informes elaborados por la Subsecretaría de Economías Regionales y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), la producción de uva en la provincia descendió un 10,9%. En términos concretos, pasó de 22.770 quintales en 2024 a 20.287 en 2025. Este retroceso se da luego de un período de recuperación, teniendo en cuenta que en 2023 la producción había sido considerablemente menor, con apenas 8.309 quintales.
Sin embargo, el dato más destacado surge del crecimiento en la elaboración de vino. La Pampa pasó de producir 3.736 hectolitros en 2024 a 6.096 en 2025, lo que representa un incremento interanual del 63,2%. Esta cifra no solo marca una fuerte recuperación respecto al año anterior, sino que también posiciona a la provincia dentro de los niveles habituales registrados en los últimos años.
En este sentido, la evolución histórica muestra que en 2019 se produjeron 5.482 hectolitros, en 2020 unos 6.269, mientras que en 2021 se alcanzó un pico de 8.668 hectolitros. Posteriormente, la producción se estabilizó en 6.169 en 2022, para luego caer abruptamente a 1.191 en 2023, año que representó uno de los registros más bajos de la serie.
Contexto nacional y el peso de Mendoza
A nivel país, la actividad vitivinícola continúa teniendo un fuerte peso en la economía regional. Argentina cuenta con una superficie cultivada de 196.220 hectáreas distribuidas en 20 provincias, aunque la mayor concentración se da en la región de Cuyo, especialmente en Mendoza, que representa cerca del 72% del total.
Según informó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la producción total de uvas en 2025 alcanzó los 19.908.335 quintales, lo que implicó un crecimiento del 3,7% respecto al año anterior. De ese total, 19.501.785 quintales se destinaron a la elaboración, mientras que 406.550 fueron para consumo fresco y pasas.
En el caso de Mendoza, principal polo vitivinícola del país, la producción pasó de 13.624.208 quintales en 2024 a 14.791.253 en 2025, con un aumento interanual del 8,6%. De esta manera, la provincia concentró el 74,3% de la producción nacional.
En cuanto a la elaboración de vino, Argentina registró un incremento del 2,9%, alcanzando los 9.051.717 hectolitros en 2025. La producción total nacional fue de 10.771.719 hectolitros, con Mendoza aportando el 84% del total. Por su parte, la producción de mosto y jugo de uva llegó a 4.059.212 hectolitros, con una participación mendocina del 59%.
Consumo en baja y exportaciones en alza
A pesar de estos indicadores productivos, el consumo de vino continúa en descenso. Según explicó Adorni, esta tendencia responde a un fenómeno global. En 2024, el consumo mundial cayó un 3,3%, mientras que en Argentina la baja fue del 2,4%. En 2025, la retracción se profundizó a nivel nacional, con un consumo per cápita de 15,7 litros, lo que representa una caída del 3,7% respecto al año anterior.
En contraste, las exportaciones mostraron algunos signos positivos. En particular, los vinos espumosos registraron un crecimiento del 15,6% en valor durante 2025, mientras que el jugo de uva y el mosto aumentaron un 3,4%.
Una actividad en transformación
El escenario actual refleja una vitivinicultura en transformación, donde la eficiencia productiva y la capacidad de elaboración parecen haber ganado protagonismo frente a las variaciones en la producción primaria. En este contexto, La Pampa logra destacarse con un crecimiento significativo en la elaboración de vino, consolidando su lugar dentro de una actividad históricamente dominada por otras regiones del país.




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