Golpe al bolsillo: YPF llevó la Súper a $1.700 en La Pampa y crece la preocupación por nuevos aumentos
- La Pampa

- hace 4 horas
- 2 Min. de lectura
La escalada de los combustibles volvió a sentirse con fuerza en La Pampa. Desde este martes 28 de abril, las estaciones de servicio de YPF en distintas localidades actualizaron sus pizarras y llevaron el litro de nafta Súper a $1.700, consolidando una tendencia alcista que no da tregua y vuelve a golpear el bolsillo de los automovilistas, el transporte y la economía regional.

El nuevo ajuste se produce en un contexto marcado por la tensión internacional derivada del conflicto en Medio Oriente y el sostenimiento del crudo Brent en torno a los 100 dólares, un escenario que continúa presionando sobre toda la cadena energética.
Nuevos valores en surtidores
Con la actualización aplicada por la petrolera estatal, el esquema de precios en los surtidores pampeanos quedó conformado de la siguiente manera:
Nafta Súper: $1.700
Infinia: $1.972
Diesel 500: $2.112
Infinia Diesel: $2.278
La suba representa un salto importante respecto a los $1.628 que costaba la nafta Súper hace apenas un mes, reflejando una aceleración que no encuentra freno.
El “buffer” ya no alcanzó para contener la presión
A comienzos de abril, YPF había puesto en marcha un mecanismo de “buffer” para absorber parte del impacto generado por la suba internacional del petróleo y evitar trasladar de inmediato los mayores costos al consumidor.
La estrategia buscaba diferenciarse de otras petroleras como Shell PLC y Axion Energy, que ya habían aplicado incrementos de hasta el 24% respecto de febrero.
Durante semanas, esa política convirtió a las estaciones de YPF en una suerte de refugio para los conductores, que migraron masivamente ante una brecha que llegó a rozar los $400 con competidoras, especialmente en combustibles premium.
Pero la presión de costos y la necesidad de recomponer márgenes terminaron perforando ese techo transitorio.
Llenar el tanque cuesta $85.000
Para los usuarios, el impacto es cada vez más pesado. Hoy llenar un tanque de 50 litros con nafta Súper requiere $85.000, una cifra que condiciona consumos, reduce movilidad y suma presión sobre los presupuestos familiares.
Pero el efecto no se limita a los automovilistas. El encarecimiento del combustible repercute directamente en los costos logísticos, el transporte de mercaderías y, en consecuencia, en los precios finales de bienes y alimentos.
Incertidumbre por mayo
Desde el sector estacionero advierten que el panorama para mayo sigue abierto y con señales de preocupación.
Al precio internacional del crudo se suma un factor clave: el inminente descongelamiento de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, cuya actualización fue postergada por el Gobierno nacional para evitar una mayor presión inflacionaria en abril.
Si esa carga impositiva finalmente se actualiza y no se produce una baja en el Brent, el mercado no descarta nuevas correcciones en los surtidores.
Un combustible cada vez más atado a precios internacionales
La tendencia parece marcar un rumbo claro: Argentina continúa acercando sus combustibles a valores internacionales bajo la lógica de “paridad de importación”, una dinámica que, lejos de aliviar, profundiza el impacto sobre la economía real.
Con los surtidores otra vez remarcados y sin certezas sobre un freno en las próximas semanas, la preocupación crece entre los pampeanos, que ven cómo cada carga de combustible se transforma en un gasto cada vez más difícil de afrontar.




.jpeg)




















