La inflación de enero llegó al 2,9 %: la comida y el turismo empujan el índice en medio del escándalo metodológico
- Axel Juncos

- hace 2 horas
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Con un alza interanual del 32,4 %, el primer IPC del año fue el más alto en ocho meses y se conoció tras la renuncia de Marco Lavagna al INDEC

La inflación volvió a moverse en Argentina. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió que el Índice de Precios al Consumidor de enero fue del 2,9 %, el registro mensual más elevado en ocho meses. Con este dato, el incremento de precios de los últimos doce meses se ubicó en 32,4 %.
El informe fue el primero que publica el organismo después de la polémica renuncia de Marco Lavagna –director del INDEC desde 2019– y se conoció en medio de un debate por la actualización de la metodología de medición.
Alimentos y turismo: los rubros que más subieron
La división “Alimentos y bebidas no alcohólicas” lideró las alzas en enero. Registró un aumento del 4,7 % y tuvo la mayor incidencia en el resultado mensual. Dentro de este rubro sobresalieron los incrementos en carnes y derivados, verduras, tubérculos y legumbres, productos básicos en la mesa de los hogares. Le siguió “Restaurantes y hoteles”, con una suba del 4,1 %, impulsada por la temporada estival y la recomposición de tarifas del sector turístico. El tercer rubro con mayores incrementos fue “Comunicaciones”, que subió un 3,6 %, mientras que “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros” creció 3 %.
En el otro extremo se ubicaron “Educación”, con un alza de apenas 0,6 %, y “Prendas de vestir y calzado”, que mostró una deflación del –0,5 %. La caída de los precios de la indumentaria se dio en medio de los cuestionamientos del Gobierno a la industria textil y la liberalización del comercio.
Estacionales, núcleo y regulados
Analizando las categorías de precios, los bienes y servicios estacionales encabezaron el incremento con un 5,7 %, producto de subas en alimentos frescos y tarifas de turismo. La llamada inflación núcleo, que excluye ítems muy volátiles, registró un aumento de 2,6 %, mientras que los precios regulados (tarifas y servicios sujetos a control estatal) subieron 2,4 %.
Para visualizar los principales movimientos, el siguiente cuadro resume las variaciones de algunas divisiones del IPC:
División | Variación mensual (%) | Comentario breve |
Alimentos y bebidas no alcohólicas | 4,7 % | Subas en carnes, verduras, tubérculos y legumbres |
Restaurantes y hoteles | 4,1 % | Impacto de la temporada turística |
Comunicaciones | 3,6 % | Ajustes en servicios de telefonía y datos |
Vivienda y servicios básicos | 3,0 % | Actualizaciones de tarifas de servicios |
Bienes y servicios varios | 2,7 % | Incluye cuidados personales, artículos para el hogar, etc. |
Salud | 2,3 % | Suba moderada en medicamentos y servicios |
Transporte | 1,8 % | Aumento en combustibles y boletos |
Educación | 0,6 % | Inicios del ciclo lectivo con ajustes mínimos |
Prendas de vestir y calzado | –0,5 % | Deflación por liquidaciones y baja demanda |
La renuncia de Lavagna y el debate sobre la metodología
El dato de enero no solo cobró relevancia por el valor del IPC, sino por el contexto en que se conoció. Marco Lavagna presentó su renuncia como director del INDEC a fines de enero, luego de que el Gobierno nacional decidiera no aplicar el nuevo índice de precios en el que venía trabajando su equipo desde 2022. Según el ex viceministro de Economía Joaquín Cottani, la nueva metodología estaba lista desde mediados de 2024, pero el Ejecutivo decidió dejarla “en pausa” y anunció que desarrollará un índice alternativo basado en una nueva Encuesta de Hogares. Fuentes oficiales estiman que, por los tiempos que demanda esa encuesta y la construcción del indicador, la implementación de un nuevo IPC no llegaría hasta 2030.
La metodología prevista por Lavagna otorgaba mayor ponderación a los servicios –acorde a hábitos de consumo más recientes– y reducía el peso relativo de los alimentos. Estimaciones privadas sugieren que, con esa canasta, la inflación de 2025 habría sido 32,6 % en lugar del 31,5 % informado con la fórmula vigente. El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la suspensión del método al sostener que la diferencia hubiera sido “mínima” y anunció que el Gobierno elaborará un índice propio.
Repercusiones y perspectivas
El dato de 2,9 % sorprendió al mercado: analistas consultados por el Banco Central proyectaban un IPC en torno al 2,4 %-2,7 %, mientras que el ministro Caputo esperaba un valor cercano al 2,5 %. La lectura oficial atribuyó la cifra a un “reacomodamiento de precios relativos” y a la fuerte caída en la demanda de dinero previa a las elecciones de 2025. Pese a la desaceleración respecto de los picos de 2024, la inflación permanece por encima del umbral del 2 % mensual desde hace cinco meses. El Relevamiento de Expectativas de Mercado anticipa que se mantendrá por encima de esa barrera al menos hasta marzo.
El retraso en la actualización metodológica ha generado críticas de economistas y de sectores que utilizan el IPC como referencia para contratos indexados, como alquileres y créditos. Señalan que la falta de ponderadores actualizados deteriora la precisión del indicador y la credibilidad de la política económica. En paralelo, la incertidumbre sobre la futura medición abre un debate sobre cómo evaluar el éxito del programa de estabilización del Gobierno, que apunta a bajar la inflación a niveles internacionales mediante equilibrio fiscal y control de la cantidad de dinero.
Un dato que no calma las expectativas
Aunque enero reflejó cierta estabilidad respecto de diciembre (que marcó un 2,8 %), el 32,4 % interanual evidencia que los precios siguen recalentados. La combinación de alimentos caros y salarios que no recuperan poder de compra mantiene la presión sobre el consumo y la negociación salarial. Con un nuevo índice demorado hasta finales de la década y la incertidumbre política en torno al INDEC, el desafío para el Gobierno es sostener la desinflación mientras recupera la confianza en los números oficiales.































