Retenciones: productores pampeanos valoran la baja para trigo y cebada, pero advierten que no alcanza para revertir la crisis de rentabilidad
- La Pampa

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La reciente decisión del Gobierno nacional de reducir las retenciones al trigo y la cebada fue recibida con moderado optimismo por el sector agropecuario pampeano. Desde la Asociación Agrícola de La Pampa consideraron que la medida representa “un aliciente” para los productores, aunque advirtieron que el beneficio resulta insuficiente frente al fuerte incremento de los costos productivos y la compleja situación económica que atraviesa la actividad.

El secretario de la entidad, Ricardo Rey Silva, analizó los anuncios realizados por el presidente Javier Milei y sostuvo que la reducción de los derechos de exportación para los cultivos de la campaña fina llega en un momento particularmente delicado para quienes deben planificar la próxima siembra de trigo y cebada.
Una ayuda que llega en medio de números ajustados
Según explicó el dirigente rural, la rebaja de las retenciones del 7,5% al 5% para ambos cultivos representa una señal positiva por parte del Gobierno nacional, pero no modifica sustancialmente el escenario económico que enfrentan los productores.
“Sabemos que se viene una campaña fina muy compleja en costos. Los fertilizantes y los combustibles han hecho que los números sean muy chicos. Es un aliciente por el lado del Gobierno nacional reducir un poco la retención sobre esos dos cultivos, pero va a venir complejo”, señaló Rey Silva.
La preocupación del sector está centrada principalmente en el fuerte aumento internacional de los insumos agrícolas, especialmente fertilizantes y combustibles, componentes fundamentales para la producción de trigo y cebada. Esta situación ha reducido considerablemente los márgenes de rentabilidad y genera incertidumbre a la hora de tomar decisiones de inversión para la próxima campaña.
El reclamo histórico por una reducción gradual
Respecto al esquema anunciado para la soja, uno de los cultivos más importantes de la economía argentina, Rey Silva recordó que las entidades agropecuarias vienen reclamando desde hace años la implementación de un cronograma previsible de reducción de retenciones.
Si bien reconoció que la propuesta oficial marca el inicio de un camino que el sector viene solicitando, consideró que los alcances siguen siendo limitados.
“Consideramos que es un poco escaso y de corto plazo, pero por lo menos se está empezando a recorrer el camino que siempre hemos pedido”, manifestó.
Las declaraciones reflejan una postura de cauteloso acompañamiento por parte de la entidad ruralista, que valora el gesto del Ejecutivo pero mantiene reparos sobre la magnitud y velocidad de las modificaciones anunciadas.
Dudas sobre la reglamentación y la aplicación efectiva
Otro de los puntos planteados por la Asociación Agrícola de La Pampa tiene que ver con la implementación concreta de las medidas.
Rey Silva remarcó que todavía existen interrogantes sobre cómo serán reglamentados los anuncios y cuál será el mecanismo definitivo para llevar adelante las reducciones informadas por el Gobierno.
“Hay que ver cómo se articula y se reglamenta, porque fue un anuncio en la noche de la reunión que tuvo el Presidente. Hay que ver cómo se instrumenta la medida definitivamente”, expresó.
La incertidumbre regulatoria es uno de los factores que genera preocupación entre los productores, quienes necesitan previsibilidad para planificar inversiones, compra de insumos y estrategias productivas con varios meses de anticipación.
La eliminación total de retenciones sigue lejos
Uno de los aspectos que más inquieta a las entidades agropecuarias es la falta de precisiones respecto a una eventual eliminación definitiva de los derechos de exportación.
Para Rey Silva, el mensaje oficial no deja entrever un horizonte cercano de retenciones cero, una demanda histórica de buena parte del sector productivo.
“Por lo que interpreté de sus palabras, en ningún momento aparece la palabra cero, que es lo que a nosotros no nos cierra. Estamos hablando de reducciones muy graduales y es un camino muy largo”, afirmó.
El dirigente sostuvo que el ritmo de reducción planteado hasta el momento parece estar condicionado por la situación fiscal del país, un aspecto que genera dudas sobre la continuidad y profundidad de las futuras rebajas.
La preocupación por la situación fiscal
La posibilidad de que la disminución de las retenciones dependa de la evolución de la recaudación pública es otro de los elementos que despierta incertidumbre entre los productores.
“Sabemos de las dificultades fiscales que tiene el país y de lo complicado que está desarmar todo ese artilugio fiscal que se armó durante estos años en el sector”, indicó Rey Silva.
Desde la mirada del campo, las retenciones continúan siendo una de las principales cargas impositivas que afectan la competitividad de las exportaciones agrícolas y limitan la capacidad de inversión en tecnología, infraestructura y expansión productiva.
Perspectivas poco alentadoras para la campaña fina en La Pampa
Más allá del alivio que puede representar una menor presión tributaria, las expectativas para la próxima campaña de trigo y cebada en La Pampa continúan siendo moderadas.
El incremento de los costos internacionales, sumado a los valores de los insumos y la incertidumbre económica general, mantiene en alerta a los productores que ya comienzan a definir las estrategias de siembra para la temporada 2026/2027.
“No nos están dando los números. Hay que esperar que algo se acomode porque esto ya es a nivel internacional con fertilizantes y combustibles”, concluyó el dirigente.
De esta manera, la Asociación Agrícola de La Pampa recibió con prudencia los anuncios del Gobierno nacional: una señal positiva para el sector, pero todavía insuficiente para revertir los problemas estructurales de rentabilidad que enfrentan los productores agrícolas de la provincia y gran parte del país.




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