Romina Mota y Gisela Cuadrado impulsan un proyecto para prevenir la violencia digital en La Pampa
- Axel Juncos

- hace 7 horas
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La iniciativa busca anticiparse a la difusión de contenido íntimo y a la manipulación de imágenes de niños, niñas y adolescentes mediante inteligencia artificial. Las legisladoras proponen un abordaje integral, con participación de Educación, Derechos Humanos, Acción Social y la Secretaría de Juventud.

La diputada provincial winifredense Romina Mota presentó, junto con su par Gisela Cuadrado, un proyecto que busca prevenir la violencia digital en La Pampa. La propuesta pone especial atención en la protección de niños, niñas y adolescentes frente a la difusión de contenido íntimo y a una modalidad cada vez más preocupante: la manipulación de imágenes personales mediante inteligencia artificial.
En una entrevista, Mota explicó que la iniciativa surgió a partir de hechos registrados en otros puntos del país, principalmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En esos casos se difundieron imágenes o videos íntimos de menores de edad y las medidas institucionales llegaron cuando el daño ya se había producido.
“Hemos presentado junto a la diputada Cuadrado un proyecto que tiene que ver con la violencia digital. Hemos visto, no puntualmente en nuestra provincia, pero sí en otras jurisdicciones, fundamentalmente en la Ciudad de Buenos Aires, que se ha difundido contenido íntimo de niños, niñas y adolescentes”, señaló la legisladora.
Frente a esa realidad, las diputadas consideran necesario actuar con anticipación y brindar herramientas que permitan reconocer, evitar y denunciar estas situaciones.
“En esos lugares se han tomado medidas, pero una vez que el hecho ya había ocurrido. Nosotros buscamos justamente prevenir en la provincia de La Pampa”, remarcó Mota.
Una problemática que adopta nuevas formas
La violencia digital comprende diferentes acciones realizadas a través de redes sociales, servicios de mensajería y otras plataformas. Puede manifestarse mediante el hostigamiento, las amenazas, la suplantación de identidad o la publicación y el reenvío de material privado sin autorización.
Cuando se trata de contenido íntimo, su circulación puede provocar consecuencias emocionales, familiares y sociales muy profundas. Una fotografía o un video puede compartirse en pocos segundos y alcanzar a una gran cantidad de personas, haciendo prácticamente imposible detener por completo su reproducción.
El proyecto presentado por Mota y Cuadrado contempla, además, los nuevos riesgos asociados con la inteligencia artificial. En la actualidad existen herramientas capaces de alterar una fotografía, modificar el cuerpo o el rostro de una persona y producir imágenes falsas con un alto nivel de realismo.
La legisladora advirtió que esta tecnología puede ser empleada para manipular imágenes personales de niños y adolescentes y luego difundirlas, causando un daño similar al que produce la publicación de material íntimo real.
Por este motivo, la propuesta no se concentra únicamente en la difusión de fotografías o videos privados. También incorpora la creación y circulación de contenidos falsos o adulterados mediante herramientas digitales.
El antecedente de la Ley Ema
Durante la entrevista, Mota se refirió al caso que dio origen al proyecto conocido como Ley Ema, una iniciativa que lleva tiempo siendo analizada en el Congreso de la Nación y cuyos principios ya fueron tomados por otras provincias.
La propuesta surgió después del caso de Ema Bondaruk, una adolescente de 15 años que murió en 2024 luego de que un video íntimo suyo fuera compartido sin consentimiento. Su historia impulsó una campaña para incorporar la prevención de la violencia digital en las instituciones educativas, capacitar a docentes y establecer herramientas de acompañamiento para las víctimas.
Según explicó Mota, el proyecto pampeano recupera parte de esa experiencia. Sin embargo, junto con Cuadrado decidieron ampliar el alcance para que la responsabilidad no quede concentrada exclusivamente en las escuelas.
“Si bien la Ley Ema apunta puntualmente al ámbito educativo, con la diputada Cuadrado pensamos que deberíamos abordarlo de una manera más amplia”, indicó.
Educar, informar y generar conciencia
Uno de los principales objetivos de la iniciativa es que la población conozca la gravedad de estas prácticas. Para las legisladoras, resulta fundamental explicar que compartir material íntimo o manipulado no constituye una broma ni una conducta inofensiva.
Quien reenvía una imagen, aunque no haya creado el contenido original, contribuye a multiplicar la exposición y el sufrimiento de la persona afectada. En el caso de menores de edad, las consecuencias pueden ser todavía más graves.
Mota reconoció que algunas de estas conductas constituyen delitos y pueden generar sanciones legales. No obstante, aclaró que el proyecto no pretende abordar la problemática solamente desde la Justicia.
“Más allá de que trae consecuencias desde lo legal, porque por supuesto es un delito, lo que pretendemos es prevenir y tomar conciencia. No buscamos abarcar la problemática únicamente desde la Justicia, sino trabajar de manera preventiva”, sostuvo.
La prevención incluiría la realización de campañas informativas, talleres y charlas destinadas a adolescentes, familias, docentes y distintos sectores de la comunidad. El propósito es promover el respeto por la intimidad, el consentimiento y el uso responsable de las nuevas tecnologías.
Una responsabilidad compartida
Consultada sobre qué organismos deberían intervenir, la diputada señaló que el Ministerio de Educación tendrá un papel importante. Las escuelas son espacios fundamentales para detectar situaciones de hostigamiento, contener a las víctimas y trabajar sobre el uso responsable de las redes sociales.
Sin embargo, Mota advirtió que las instituciones educativas ya se encuentran atravesadas por numerosas problemáticas y que no sería conveniente trasladarles toda la responsabilidad.
“Indudablemente debe intervenir el Ministerio de Educación, pero nuestra decisión es que no recaiga exclusivamente en ese sector. Entendemos que las escuelas están desbordadas por un montón de cuestiones”, expresó.
Por ese motivo, el proyecto plantea una intervención coordinada entre diferentes áreas del Estado provincial. Además de Educación, propone sumar a organismos vinculados con los Derechos Humanos, Acción Social y la Secretaría de Juventud.
“Creemos que existen diferentes espacios en los que se pueden generar talleres, charlas y acciones de difusión para explicar de qué se trata esta problemática”, agregó Mota.
El abordaje integral permitiría llegar a la población desde distintos lugares y no depender únicamente de las actividades escolares. Centros juveniles, instituciones sociales, espacios comunitarios y organismos públicos podrían convertirse en ámbitos de información y prevención.
“Cuanto antes asumamos el compromiso, vamos a evitar males mayores”
Mota expresó su expectativa de que la propuesta reciba el acompañamiento de los demás bloques políticos dentro de la Legislatura provincial. La diputada consideró que se trata de una problemática que debe ser atendida más allá de las diferencias partidarias.
“Espero que acompañen. Sinceramente, creo que no es una problemática que todavía hayamos visto de esta manera en nuestra provincia, pero cuanto antes asumamos el compromiso, vamos a evitar males mayores”, afirmó.
La iniciativa busca que La Pampa no tenga que esperar la aparición de un caso grave para comenzar a actuar. Su objetivo es construir herramientas de prevención, informar a la comunidad y preparar a las instituciones frente a prácticas que cambian al mismo ritmo que la tecnología.
En un escenario en el que una imagen puede ser manipulada y difundida en segundos, Mota y Cuadrado proponen dar una respuesta anticipada. La intención es clara: generar conciencia antes de que el daño ocurra y evitar que una publicación, un mensaje o un reenvío deje consecuencias difíciles de reparar.



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