Amplia convocatoria en Santa Rosa: fuerte debate pampeano por la reforma de la Ley de Glaciares
- La Pampa

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Con una destacada participación ciudadana y la presencia de referentes de primer nivel, se realizó ayer en Santa Rosa el panel “Implicancias de la modificación de la Ley de Glaciares en La Pampa”, una jornada que combinó análisis técnico, mirada académica y posicionamientos políticos frente a un tema que ya ocupa un lugar central en la agenda ambiental de la Provincia.

El encuentro tuvo lugar en la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) y fue impulsado por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, en articulación con la Fundación Chadileuvú, la Asamblea por los Ríos Pampeanos, la Secretaría de Recursos Hídricos y la propia casa de estudios.
Un interés que se sintió en la sala… y también en la transmisión
La convocatoria reflejó el alto interés social que despierta la discusión: participaron alrededor de 100 personas de manera presencial, a las que se sumaron otras 30 a través de la transmisión en vivo. La jornada reunió a funcionarios provinciales, autoridades universitarias, especialistas, organizaciones ambientales y público en general, en un clima de intercambio sostenido y preocupación compartida.
Voces clave y miradas complementarias
Durante el panel, distintos expositores aportaron enfoques que cruzaron lo jurídico, científico, técnico y político, con un punto en común: la necesidad de comprender la magnitud de los cambios que plantea el proyecto de reforma de la Ley N° 26.639 y sus posibles efectos sobre los recursos naturales.
Disertaron:
Vanina Basso, secretaria de Ambiente y Cambio Climático.
José Gobbi, secretario de Recursos Hídricos.
Daniel Pablo Bensusán, senador nacional por La Pampa.
Andrés Gil Domínguez, especialista en derecho constitucional.
Beatriz Dillon, profesora consulta de la Facultad de Ciencias Humanas.
Carolina Aumassanne, investigadora del INTA.
Cada intervención sumó elementos para comprender por qué la discusión trasciende lo técnico y toca un eje sensible: el agua como bien común, estratégico y vital.
Un auditorio con fuerte representación institucional
Entre los asistentes se destacaron figuras de distintos ámbitos:
La diputada nacional Varinia Marín.
Los diputados provinciales Marcela Páez y Juan Barrionuevo.
El ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Diego Álvarez.
La fiscal de Estado, Romina Schmidt.
La asesora letrada de Gobierno, Griselda Ostertag.
Funcionarios provinciales de diversas áreas, autoridades académicas, docentes universitarios, representantes y presidentes de ONG ambientalistas pampeanas, además de vecinos y vecinas.
La presencia plural fue leída como un mensaje: la temática convoca más allá de las banderas partidarias, porque toca intereses estructurales vinculados al ambiente, la producción y la calidad de vida.
El eje del debate: “flexibilizar” puede tener consecuencias irreversibles
Uno de los puntos centrales fue el análisis de las consecuencias que podría generar la flexibilización de los criterios de protección del ambiente glaciar y periglacial, especialmente en un escenario global marcado por la crisis climática, la disminución de reservas hídricas y el aumento de eventos extremos.
En ese sentido, se remarcó el rol de los glaciares como:
Reservas estratégicas de agua dulce,
reguladores hidrológicos,
y sistemas clave para sostener caudales en épocas de escasez.
El debate dejó en claro que, para buena parte de los especialistas, el dilema no es abstracto: se trata de evaluar si se avanza hacia una normativa que proteja con rigor o que abra la puerta a interpretaciones más permisivas en zonas sensibles.
Por qué La Pampa mira la ley con especial preocupación
Aunque La Pampa no tiene glaciares en su territorio, el panel subrayó un punto decisivo: las cuencas que abastecen a la Provincia nacen en áreas cordilleranas. Por eso, cualquier modificación en la protección de esos ecosistemas puede repercutir directamente aguas abajo, con efectos sobre:
la seguridad hídrica,
el desarrollo productivo,
el abastecimiento para consumo humano,
y la equidad territorial entre provincias.
También se retomó el antecedente histórico del conflicto por el río Atuel, que sigue siendo un símbolo de la disputa interjurisdiccional y una advertencia permanente sobre lo que ocurre cuando una provincia define aguas arriba y otra sufre las consecuencias.
Los expositores coincidieron en que una eventual modificación que habilite decisiones unilaterales en territorios cordilleranos podría profundizar tensiones, especialmente si el criterio de protección deja de ser uniforme y se vuelve más fragmentado.
Una frase que sintetizó el clima del encuentro
En uno de los momentos más enfáticos del panel, la secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Vanina Basso, dejó una definición que resonó en el auditorio:
“Modificar la Ley de Glaciares es hipotecar la soberanía hídrica de la Argentina; no discutimos un articulado, sino la viabilidad de la producción y la vida para las próximas generaciones”.
La cita resumió el tono general de la jornada: la sensación de que el debate no se limita a un texto legal, sino que interpela el modelo de país, el manejo de bienes comunes y el futuro del agua.
Un encuentro valorado como “exitoso” y con proyección nacional
La jornada fue destacada como un éxito tanto por su convocatoria como por la calidad de los aportes. Además, quedó planteada como una instancia clave para construir una mirada colectiva pampeana en un debate que continuará en el Congreso, ya que el proyecto seguirá su recorrido legislativo en la Cámara de Diputados de la Nación.
En ese escenario, encuentros como el realizado en Santa Rosa refuerzan una idea: cuando se discuten decisiones de alto impacto ambiental, las provincias que dependen del agua cordillerana también deben ser escuchadas, porque la gestión de los bienes comunes no puede pensarse como una suma de intereses aislados, sino como una responsabilidad compartida.




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