Argentina avanza hacia la trazabilidad total: desde enero de 2026 será obligatoria la identificación individual del ganado
- Nacionales

- 21 jul 2025
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La Resolución 530/2025 del Senasa establece el uso de dispositivos electrónicos para bovinos, búfalos y caballos, mientras que será voluntario para otras especies. Los costos estarán a cargo de los productores.

En un paso clave hacia la modernización y control del sistema productivo nacional, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) publicó esta medianoche en el Boletín Oficial la Resolución 530/2025, que reglamenta la implementación obligatoria del nuevo sistema de trazabilidad ganadera en Argentina. A partir del 1° de enero de 2026, todos los bovinos, búfalos y caballos deberán ser identificados individualmente mediante dispositivos electrónicos, en tanto que la medida seguirá siendo voluntaria para ovinos, caprinos, camélidos y porcinos.
La normativa, firmada por el presidente del Senasa, Pablo Cortese, marca un hito en la política sanitaria y comercial ganadera del país, permitiendo trazar el recorrido de cada animal desde el destete hasta el consumo final o exportación, fortaleciendo así la transparencia del sistema productivo, el control sanitario y el posicionamiento internacional de la carne argentina.
Identificación electrónica: ¿cómo será?
Según lo dispuesto, la identificación individual comenzará desde el destete de los terneros, o de manera previa a cualquier movimiento entre establecimientos. En el caso de los caballos, la identificación será obligatoria cuando se realicen tareas sanitarias o tratamientos medicamentosos.
Los dispositivos oficiales de identificación individual electrónica animal (DOIIEA) deberán ser adquiridos por los productores a través de proveedores debidamente registrados. La colocación de los chips, su lectura y el envío de información al Senasa también será responsabilidad de los establecimientos agropecuarios, lo que supone una nueva carga económica y operativa para el sector.
Formatos y tecnologías permitidas
Los dispositivos electrónicos que se utilizarán son transpondedores de radiofrecuencia (RFID) de tipo pasivo, que contienen un código único e irrepetible. La norma contempla diversas presentaciones, dependiendo de la especie:
Bovinos, bubalinos y cérvidos:
Caravana “botón-botón” con RFID integrada y tarjeta visual
Bolo ruminal con RFID integrada y tarjeta visual
Transpondedor inyectable con RFID integrada y tarjeta visual
Ovinos, caprinos, camélidos y porcinos (uso optativo):
Caravana tipo “botón-botón” o “cinta” con RFID integrada
Bolo ruminal o transpondedor inyectable con RFID integrada
Equinos:
Exclusivamente transpondedor inyectable con RFID integrada

Características técnicas de los chips
Los dispositivos electrónicos deberán cumplir con los siguientes estándares internacionales y exigencias técnicas:
Transmisión pasiva FDX-B o HDX
Compatibilidad con normas ISO-11784 e ISO-11785
Operatividad entre 0 °C y 70 °C
Lectura mínima a 25 cm con lectores de mano o 80 cm con lectores fijos
Reconocimiento a una velocidad de hasta 6 km/h
Codificación inviolable, de uso único, preprogramada de fábrica
Certificación de calidad conforme a los protocolos del Comité Internacional para el Registro Animal (ICAR)
Productores a cargo de los costos
La nueva reglamentación estipula que los costos correrán por cuenta de los productores, tanto para la adquisición de los dispositivos como para los bastones lectores necesarios para registrar e informar al Senasa los movimientos de los animales. El artículo 5° aclara que estas lecturas deberán realizarse en los establecimientos, por cuenta propia o mediante servicios tercerizados, y que la información deberá ser remitida al organismo en tiempo y forma, según los destinos correspondientes.
Una transformación estructural
Con esta resolución, el Senasa busca elevar los estándares de trazabilidad y sanidad animal, alineando a Argentina con las exigencias de mercados internacionales que priorizan la transparencia en las cadenas productivas. A su vez, se espera que esta herramienta ayude a mejorar el control sanitario, combatir el abigeato y facilitar las exportaciones.
Aunque la medida representa un desafío logístico y financiero para los productores —especialmente los pequeños y medianos—, también es vista como una oportunidad para dar un salto cualitativo en materia de innovación ganadera.
📌 Claves del nuevo sistema de trazabilidad:
Inicio: 1° de enero de 2026
Obligatorio para: Bovinos, búfalos, cérvidos y caballos
Voluntario para: Ovinos, caprinos, camélidos y porcinos
Dispositivos: Chips RFID en forma de caravanas, bolos ruminales o transpondedores
Responsables: Los productores deben costear e implementar el sistema
Objetivos: Fortalecer el control sanitario, mejorar la competitividad exportadora y garantizar la trazabilidad total
































