Fuerte respaldo legislativo a las universidades nacionales: Diputados aprobaron aumento de fondos con amplio respaldo y rechazo del oficialismo
- Nacionales

- 6 ago 2025
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En una jornada parlamentaria marcada por fuertes debates y cruces ideológicos, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó este miércoles el proyecto de ley que otorga y actualiza fondos a las universidades nacionales, en un duro revés político para el gobierno de Javier Milei. La iniciativa cosechó 158 votos afirmativos, 75 negativos y 5 abstenciones, y será girada al Senado, donde se anticipa un tratamiento favorable.

El proyecto, elaborado por los rectores del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), propone elevar el presupuesto universitario al 1 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) y contempla una serie de medidas clave para garantizar el funcionamiento del sistema de educación superior público, incluyendo hospitales universitarios, ciencia y técnica, y actividades de extensión.
Además, establece una recomposición presupuestaria para el período mayo-diciembre de 2024 y un mecanismo de actualización bimestral ajustado por inflación a partir de enero de este año. En cuanto a los salarios, prevé una compensación retroactiva desde diciembre de 2023 y una actualización periódica acorde al Índice de Precios al Consumidor, además de la incorporación al salario básico de todas las sumas no remunerativas y no bonificables para 2025.
El texto aprobado también dispone que la Auditoría General de la Nación (AGN) controle el uso de los recursos en las universidades públicas y envíe informes periódicos al Congreso, como parte del plan de seguimiento y control de los fondos asignados.
Un respaldo político amplio
La iniciativa contó con el respaldo de diversos bloques opositores: Unión por la Patria, Encuentro Federal, Coalición Cívica, la Izquierda y Democracia para Siempre. La diputada Blanca Osuna (UxP) abrió el debate denunciando que el sistema educativo nacional “está vapuleado y maltratado” y calificó el presupuesto educativo como “el más bajo en dos décadas”.
Por su parte, Danya Tavela (Democracia para Siempre) defendió el proyecto con un discurso cargado de emotividad: “La mayoría de nosotros nos formamos en el sistema universitario argentino. Es una responsabilidad moral que tenemos con quienes nos precedieron”. Tavela además cuestionó con dureza al Ejecutivo, al que calificó de “corrupto e insensible”.
En la misma línea, el diputado Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) denunció una “crisis fabricada y deliberada” y apuntó contra la política educativa libertaria, que definió como “un desprecio a la universidad pública”.
El rechazo libertario y la defensa del déficit cero
Desde La Libertad Avanza, la diputada Mercedes Llano justificó el rechazo del oficialismo al señalar que el proyecto implica recomposiciones retroactivas y actualizaciones automáticas que “no indican de dónde saldrán los fondos para financiar esos mayores gastos”. Según la legisladora, esto contraviene la Ley de Administración Financiera, que exige identificar las fuentes de financiamiento ante nuevos gastos no previstos.
Carlos Zapata, también de LLA, consideró que el proyecto es “antojadizo” y que busca “limar las bases del equilibrio fiscal”.
Sin embargo, estas objeciones fueron desestimadas por legisladores de otros espacios. El radical Martín Tetaz sostuvo que no se trata de un gasto nuevo, ya que no se está creando ninguna universidad, sino garantizando el sostenimiento del sistema actual. “No estamos proponiendo un gasto nuevo, señor presidente”, sentenció Tetaz.
Contexto político adverso para el oficialismo
La media sanción se produce en un momento de creciente tensión entre el oficialismo y los gobernadores “dialoguistas”, quienes ya han mostrado diferencias con la Casa Rosada en diversos proyectos clave. Este respaldo transversal a las universidades se suma a una serie de reveses parlamentarios que enfrenta La Libertad Avanza, debilitada por su escasa representación y la falta de alianzas sólidas.
En redes sociales, la respuesta del espacio que lidera Milei fue tajante: “El superávit fiscal no se negocia”, reafirmando su postura intransigente frente al déficit.
Próximo paso: el Senado
La iniciativa será enviada al Senado, donde se anticipa un clima favorable a su sanción definitiva. Si se aprueba, marcará un hito en la disputa por el financiamiento de la educación pública en Argentina, consolidando un respaldo institucional que contrasta con las políticas de ajuste del Gobierno nacional.
La media sanción representa, además, una señal política potente: la defensa de la universidad pública argentina sigue siendo una causa transversal, que moviliza no solo a la comunidad educativa, sino también a amplios sectores sociales y políticos.































