Histórico acuerdo en la UNLPam: Marull será rector con Alpa como vice y sin oposición electoral
- La Pampa

- hace 1 minuto
- 3 Min. de lectura
La Universidad Nacional de La Pampa atraviesa un momento inédito en su historia institucional tras la realización de sus elecciones generales de autoridades, donde una lista única de consenso se impuso con amplio respaldo, configurando un escenario de unidad política sin precedentes.

El actual decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas, Francisco Marull, fue elegido como nuevo rector para el período 2026-2030 y estará acompañado por el rector saliente, Oscar Alpa, quien asumirá el rol de vicerrector. La fórmula representa no solo un cambio de funciones, sino también una continuidad estratégica en la conducción de la casa de estudios.
La elección, desarrollada entre las 8 y las 18 horas en todas las unidades académicas, tuvo como principal característica la ausencia de competencia en la mayoría de los claustros. Docentes, graduados y los seis decanatos en renovación se presentaron bajo el frente “En Defensa de la Universidad Pública” (EDUP), consolidando un acuerdo político amplio que logró integrar a todas las facultades: Ciencias Humanas, Agronomía, Ingeniería, Ciencias Veterinarias, Ciencias Exactas y Naturales, y Ciencias Económicas y Jurídicas.
Desde el espacio destacaron que este armado fue el resultado de años de construcción colectiva, donde distintos sectores resignaron intereses particulares en pos de un objetivo común: garantizar gobernabilidad en un contexto complejo para el sistema universitario argentino.
Marull celebró el resultado y aseguró que “el consenso y la unidad son el camino para defender y hacer crecer la universidad pública”. En ese sentido, definió su propuesta como “participativa y democrática”, con el desafío de resistir el contexto actual sin resignar innovación y desarrollo.
Una elección sin disputa, pero con múltiples lecturas
Más allá de la contundencia del resultado, el proceso electoral dejó un escenario particular: sin oposición visible, la elección se transformó en un trámite institucional más que en una contienda política. Sin embargo, el respaldo obtenido no solo legitima la figura de Marull, sino que también funciona como un reconocimiento a los ocho años de gestión de Alpa.
Durante ese período, la UNLPam experimentó transformaciones significativas, entre las que se destacan la creación de la Facultad de Ciencias de la Salud —la séptima unidad académica—, la expansión territorial de la oferta educativa hacia distintas localidades y un fuerte posicionamiento a nivel nacional.
Ese legado se convierte ahora en el punto de partida para la nueva gestión, pero también en un condicionante. Marull deberá construir una identidad propia sin romper con la continuidad que sostiene el acuerdo político que lo llevó al rectorado.
Desafíos hacia el futuro
El proyecto de gestión 2026-2030 plantea profundizar el vínculo de la universidad con el entramado socioproductivo de la provincia, fortalecer la investigación y la extensión, y defender el financiamiento público de la educación superior.
No obstante, la falta de una oposición externa abre un nuevo interrogante: los debates y tensiones podrían trasladarse al interior del propio espacio gobernante. El equilibrio alcanzado bajo la lógica del consenso será clave para sostener la estabilidad institucional.
En paralelo, el único ámbito donde hubo competencia fue el claustro estudiantil, donde el Frente Universitario Pampeano y Franja Morada disputaron las bancas del Consejo Superior.
La UNLPam inicia así una nueva etapa, marcada por la continuidad estructural, pero con desafíos en la conducción política. Con legitimidad de origen y un fuerte respaldo institucional, la gestión de Marull tendrá la tarea de consolidar ese acuerdo y proyectar a la universidad hacia el futuro.




.jpeg)




















