La Pampa celebra su día con una obra emblemática: “La Pampa es un viejo mar”
- Ñamku Pewma

- 20 jul 2025
- 4 Min. de lectura
En el marco del Día de la Provincia de La Pampa, que se celebra este domingo 20 de julio, compartimos una de las expresiones artísticas más profundas y representativas del alma pampeana: el poema-canción “La Pampa es un viejo mar”, con letra del poeta santarroseño Juan Ricardo Nervi y música del reconocido cantautor pampeano Alberto Cortez. Esta obra no solo rinde homenaje a la geografía, la historia y la identidad provincial, sino que también ofrece una visión poética y filosófica sobre el paisaje y el alma de La Pampa.

Análisis del poema
"La Pampa es un viejo mar" es un poema cargado de simbolismo, donde la metáfora del mar extinto atraviesa toda la composición. Nervi recupera, en clave lírica, una antigua explicación geológica: hace millones de años, el territorio pampeano estuvo cubierto por un mar interior. Esa idea se convierte aquí en una imagen poética y fundacional: “La Pampa es un viejo mar / donde navega el silencio”, sintetiza una identidad vinculada al horizonte sin fin, al viento persistente y a una belleza que no se grita, sino que se revela lentamente.
Desde el primer verso, el poeta interpela al lector: “Si usted no conoce el sur / y piensa que es el desierto”, desarmando prejuicios y visiones simplistas sobre la región. Lejos de ser un páramo vacío, La Pampa aparece como un espacio rico en sentido, donde cada elemento natural (el viento, el caldén, la tierra agrietada) tiene una carga emocional y cultural profunda.
En el poema conviven las tradiciones del pueblo ranquel, evocadas en términos como trutruca y cultrún, con la figura del hachador rural y del chacarero que ara con fe. Esta convivencia entre la herencia indígena y la del colono trabajador construye una identidad pampeana múltiple, compleja, pero cohesionada.
Uno de los pasajes más conmovedores es aquel que alude al “llanto de sangre y sal” por el “río muerto”, una posible alusión al Salado o al Atuel, ríos pampeanos cuyo caudal ha sido interrumpido o desviado por conflictos interprovinciales. Así, la poesía también se convierte en denuncia ambiental y reclamo histórico.
El cierre del poema, con sus “mil barcos veleros” imaginarios navegando en el horizonte pampeano, transforma la llanura en un océano ancestral y mítico. El mar está ausente en la geografía pero vivo en la memoria y en el imaginario colectivo.
Un homenaje con voz y melodía
La musicalización de Alberto Cortez, artista nacido en Rancul, le dio a estos versos una dimensión popular y emotiva que traspasó generaciones. En su interpretación, Cortez potencia la hondura de las palabras de Nervi con una melodía serena, casi meditativa, que respeta el ritmo interno del poema y su vocación de canto lento y vasto como el paisaje que retrata.
La Pampa: áspera y jugosa, como dice el poema
Este 20 de julio no es solo una fecha en el calendario: es una oportunidad para volver la mirada a lo esencial, a ese “manantial de luz / en el corazón del médano” que habla de una provincia que se reinventa sin perder sus raíces. Como expresa la última estrofa, “La Pampa es de áspera piel, / pero jugosa por dentro”, una tierra que no se deja conquistar a simple vista, pero que ofrece riquezas profundas a quienes se animan a conocerla.
Y como nos invitan Nervi y Cortez, venga conmigo y seré / para siempre su aparcero. Porque La Pampa no se visita: se comparte. Se habita. Se siente.
La Pampa es un viejo mar
Si usted no conoce el sur
y piensa que es el desierto,
no sabe cómo es La Pampa
porque ignora su secreto:
La Pampa es un viejo mar
donde navega el silencio.
Usted que pasa y se va,
puede bajarse sin miedo,
podrá escuchar como suenan
las trutrucas del Pampero:
Si usted no ha estao por aquí
no sabe lo que es el viento.
Tierra para estar de pie
con las vigilias del tiempo.
A veces, entre los cardos,
se va desangrando el suelo.
Y un llanto de sangre y sal
le llora su río muerto.
Busque en el pobre hachador
su caracú jornalero:
la médula de un calden
hallará si escarba el hueso.
Con sus raigones de fe
son plantas mirando el cielo.
Deje que llueva nomás,
sobre este cultrún reseco,
ya verá como florecen
los zurcos del chacarero.
Con sus muchachas en flor
el trigo se da en un beso.
Venga comigo y seré
para siempre su aparcero;
verá un manantial de luz
en el corazón del médano.
La Pampa es de áspera piel,
pero jugosa por dentro.
Si usted no conoce el sur
y piensa que es el desierto;
mire bien ese horizonte:
¿no ve mil barcos veleros?
La Pampa es un viejo mar
donde navega el silencio.
📌 Letra: Juan Ricardo Nervi
🎵 Música: Alberto Cortez
📅 Día de la Provincia de La Pampa – 20 de julio
🗺️ Un mar callado, pero inmenso, navega en el corazón del país.































