Más de 680 policías de La Pampa completaron capacitaciones durante el primer semestre de 2026
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El Programa Anual de Formación Continua Policial desarrolló 35 propuestas en distintas áreas operativas y especialidades. Para la segunda mitad del año se proyectan otros 38 cursos, entre ellos una nueva formación de negociadores policiales y entrenamientos para grupos especiales.

La primera mitad del Programa Anual de Formación Continua Policial 2026 cerró con un importante nivel de participación en toda La Pampa: 683 efectivos provinciales completaron diferentes instancias de capacitación, mientras que otras 122 personas continúan cursando propuestas que finalizarán en los próximos días.
Durante el primer semestre se desarrollaron 35 actividades formativas, de las cuales 33 ya concluyeron. Las capacitaciones alcanzaron al personal de las distintas unidades regionales, comisarías y unidades especiales distribuidas en el territorio provincial.
La coordinación del programa se encuentra a cargo de la Escuela de Especialidades del Instituto Superior Policial —ISP—, en articulación con la Jefatura de Policía y la Subsecretaría de Formación del Ministerio de Seguridad y Justicia.
La directora de la Escuela de Especialidades, comisario Soledad Seia, destacó el alcance territorial del programa y explicó que las actividades involucraron a policías de diferentes funciones, jerarquías y destinos.
“El personal que se capacitó y que ya finalizó todas las capacitaciones está compuesto por 683 empleados y empleadas policiales de toda la provincia, de las distintas unidades regionales y unidades especiales”, precisó.
Seia integra un equipo de tres personas que se encarga de coordinar las propuestas junto con las diferentes áreas del Instituto Superior Policial y las dependencias de la fuerza.
Capacitaciones definidas según las necesidades de cada localidad
Uno de los principales aspectos del programa es que la agenda de formación no se establece únicamente desde los organismos centrales, sino que surge de las necesidades operativas detectadas en el territorio.
Cada año se desarrollan mesas de trabajo en las que las comisarías, unidades regionales y divisiones especiales presentan propuestas, problemáticas y requerimientos concretos. A partir de esos encuentros se definen los cursos, contenidos y especialidades que formarán parte del calendario anual.
“Es importante que las propias áreas y unidades participen en las definiciones sobre las capacitaciones que necesitamos llevar adelante para el personal de toda la Provincia”, explicó Seia.
La directora remarcó que todas las propuestas son analizadas dentro de un proceso colectivo, respetando los ejes y lineamientos establecidos para las políticas provinciales de formación policial.
La planificación comienza varios meses antes del inicio de las actividades. Durante noviembre, diciembre y enero se reciben y evalúan las propuestas, mientras que en febrero se realizan las mesas de trabajo para establecer fechas, horarios, contenidos y modalidades.
“De ahí surge el programa anual”, resumió la funcionaria.
Armas, motocicletas y conducción policial, entre los cursos más solicitados
Entre las capacitaciones que registraron mayor demanda durante el primer semestre se encontraron los cursos de mantenimiento y conducción de motocicletas policiales, el manejo de armas FMK-3, escopeta y tiro seguro, las jornadas de actualización en seguridad rural y el taller de conducción y mantenimiento de móviles policiales.
Algunas propuestas tuvieron una convocatoria superior a la prevista y debieron ser ampliadas para responder a las necesidades de las dependencias.
“Nos solicitaron dos cursos más de FMK-3, aparte de los dos que teníamos en el programa, por la necesidad y la demanda”, señaló Seia.
La respuesta del personal fue considerada positiva, especialmente en las actividades prácticas y operativas.
“Vienen a veces un poco reticentes, pero se van muy contentos. Sobre todo en los cursos más operativos, los de moto, escopeta y FMK-3. La devolución siempre fue favorable”, destacó la directora.
También mencionó la relevancia del curso de cabo de guardia, una función considerada fundamental para la organización cotidiana de las dependencias policiales y la atención inicial de las diferentes situaciones que se presentan en cada jurisdicción.
Inscripciones y certificados digitales
El programa incorporó durante los últimos años diferentes herramientas tecnológicas destinadas a agilizar la inscripción, la certificación y el registro de las trayectorias formativas del personal.
Actualmente, la totalidad de los certificados se emite con firma digital. La implementación fue posible mediante un trabajo articulado entre la Subsecretaría de Formación, la Dirección General de Tecnologías del Ministerio de Seguridad y Justicia, el Ministerio de Conectividad y Modernización, la Escuela de Especialidades y el área de Informática Policial.
Además, se realizaron modificaciones en el sitio web oficial del Programa de Formación Continua Policial para facilitar el acceso a la información y mejorar el proceso de inscripción a los cursos.
Los cambios fueron desarrollados por el área de Comunicación del Ministerio de Seguridad y Justicia, junto con el Ministerio de Conectividad y Modernización y la Escuela de Especialidades.
Cada capacitación aprobada queda registrada digitalmente en el legajo personal del efectivo, independientemente del certificado que se envía al cursante. Este sistema permitió, durante los últimos tres años, conformar un historial detallado de las trayectorias de formación de quienes participan del programa.
Otros 38 cursos durante el segundo semestre
Para la segunda mitad de 2026 se encuentran previstos 38 cursos adicionales, que abarcarán diferentes áreas de intervención policial.
Entre las novedades se destaca una nueva edición del curso de negociador policial, que se desarrollará por segunda vez en la historia de La Pampa. También se realizarán los cursos básicos destinados al Grupo Especial y al Equipo de Operaciones Motorizadas —EOM—.
Otra de las incorporaciones será la participación de la Escuela de Conducción de la Policía, que permitirá sumar una instancia práctica vinculada al manejo de móviles, la prevención de riesgos y la seguridad vial.
Las propuestas no estarán limitadas exclusivamente a los conocimientos operativos. El programa también contempla formación en perspectiva de género, intervención con niñas, niños y adolescentes, informática, gestión de conflictos y otras temáticas relacionadas con los desafíos actuales de la función policial.
Capacitación permanente para mejorar el servicio
Seia consideró que uno de los principales desafíos es profundizar la concientización sobre la importancia de mantener una formación permanente dentro de la institución.
“Los tiempos actuales exigen que nos actualicemos en forma permanente, en todas las temáticas. No solamente en lo operativo, también en género, en el trabajo con niñas, niños y adolescentes, en informática y en gestión de conflictos”, afirmó.
La directora sostuvo que la capacitación constituye una herramienta central para fortalecer el desempeño de la fuerza y mejorar la respuesta ante las necesidades de la comunidad.
“Si queremos tener una Policía eficiente y brindar un servicio seguro a la sociedad, tenemos que estar capacitados”, concluyó.




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