Quemú Quemú volvió a marchar por Adriel Torres: "Tantos sueños por cumplir... tanta vida por delante"
- La Pampa

- 13 jul 2025
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Este domingo, familiares, vecinos y amigos de Adriel Torres se reunieron una vez más en la plaza central de Quemú Quemú para pedir justicia a casi once meses de su asesinato. La movilización, profundamente emotiva, estuvo encabezada por su madre, Griselda Becerra, quien volvió a compartir palabras cargadas de dolor, gratitud y esperanza.

“Hoy se realizó una nueva concentración en la plaza… llena de emociones encontradas. Se agradece a las personas que siempre están, y a los que por diversos motivos no pudieron estar”, expresó Griselda en diálogo con este medio. “En cada marcha es imposible no derramar lágrimas de dolor ante semejante injusticia… Tantos sueños por cumplir, tanta vida por delante… En cada paso que damos, él está presente”.
El recuerdo que se convierte en lucha
Adriel Torres, de 27 años, fue asesinado en la madrugada del 11 de agosto de 2024, tras una violenta agresión sufrida junto a su primo, Damián Sauter, en las afueras de una fiesta en Quemú Quemú. Mientras Adriel falleció al día siguiente en el Hospital Centeno de General Pico debido a las graves heridas, Damián logró sobrevivir tras ser operado de urgencia.
Desde entonces, la familia de Adriel y Damián ha encabezado una serie de marchas y concentraciones en distintas localidades pampeanas, manteniendo viva la memoria de Adriel y exigiendo justicia por ambos.
El juicio, cada vez más cerca
La causa, que se tramita en los Tribunales de General Pico bajo la intervención del fiscal Juan Pellegrino, cuenta con ocho personas imputadas:
Dos hombres de apellido Patiño (uno con prisión preventiva en General Pico y otro con domiciliaria en Santa Rosa).
Una persona de apellido Burgos, con prisión domiciliaria en Quemú Quemú.
Cinco jóvenes más, incluidos dos menores de edad, actualmente en libertad.
Se espera que en las próximas semanas se formalice la acusación y se fije fecha para el juicio oral, un momento clave que la familia aguarda con una mezcla de angustia y esperanza.
La marcha de este domingo no fue solo una manifestación: fue un acto de amor, resistencia y memoria. Cada cartel, cada aplauso y cada lágrima expresaron una sola verdad: Adriel Torres sigue presente en el corazón de su gente, y su historia exige justicia.































