Reforma laboral: con 135 votos a favor y en medio de un paro general la Cámara de Diputados dio media sanción y el proyecto regresa al Senado
- Axel Juncos

- 20 feb
- 3 Min. de lectura
En una sesión maratónica cargada de tensión política, escándalos dentro del recinto y una fuerte movilización social en todo el país, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de modernización laboral con 135 votos a favor y 115 en contra. La iniciativa –que el Gobierno de Javier Milei considera clave para “dinamizar el empleo y reducir la industria del juicio”– se debatió mientras la Confederación General del Trabajo (CGT) llevaba adelante un paro nacional de 24 horas y miles de trabajadores y organizaciones sociales se manifestaban alrededor del Congreso.

Un poroteo ajustado y bloques divididos
El oficialismo obtuvo respaldo de La Libertad Avanza, Fuerzas del Cambio (que nuclea a UCR, MID y PRO), Innovación Federal, Producción y Trabajo, Independencia y varios monobloques. En contraste, la totalidad de Unión por la Patria, casi todos los diputados de Provincias Unidas, los cuatro legisladores del Frente de Izquierda y las monobloquistas Marcela Pagano, Natalia de la Sota y Jorge Fernández votaron en contra.
Más allá de las diferencias partidarias, la foto legislativa volvió a mostrar al Congreso polarizado: 135 voluntades sostuvieron el texto oficialista, mientras que 115 lo rechazaron. No hubo abstenciones. El clima en el recinto fue de máxima tensión, con chicanas cruzadas, gritos y acusaciones de “manipulación” en el conteo de votos.
Adiós al polémico artículo 44 y blindaje del resto del proyecto
Una de las novedades centrales fue la eliminación completa del artículo 44, que recortaba al 50 % o 75 % el salario de trabajadores que sufrieran enfermedades o accidentes fuera del ámbito laboral. Esta cláusula –que había generado rechazo entre sindicatos, especialistas y hasta algunos aliados del oficialismo– quedó fuera del texto definitivo. Con ello, la Cámara baja desactivó uno de los principales focos de conflicto y despejó el camino para que los dialoguistas acompañaran la votación en general.
El oficialismo, sin embargo, logró mantener intactos los otros 26 títulos y 218 artículos del proyecto. Entre ellos se incluyen cambios profundos como la creación del Fondo de Asistencia Laboral (que reemplaza las indemnizaciones tradicionales), la supresión de la ultraactividad de los convenios colectivos, la posibilidad de acuerdos laborales por empresa, la ampliación del período de prueba, la flexibilización de la jornada con “banco de horas”, la quita de aportes obligatorios a cámaras empresarias y gremios, y la eliminación de estatutos profesionales, entre otras reformas.
Qué sigue y por qué el proceso aún no termina
El texto aprobado vuelve ahora al Senado para que la Cámara de origen avale las modificaciones introducidas por Diputados –principalmente, la supresión del artículo 44–. La Libertad Avanza ya convocó a un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda para este viernes con el objetivo de emitir dictamen y llevarlo a recinto el próximo 27 de febrero. El oficialismo espera sancionar la ley antes del 1º de marzo, cuando el presidente Milei inaugure las sesiones ordinarias del Congreso.
De lograrlo, la Casa Rosada se anotaría una segunda victoria legislativa después de la aprobación en general del proyecto en el Senado el 13 de febrero. Si el Senado rechaza las modificaciones, la reforma volverá a Diputados o quedará en suspenso. La oposición ya anticipó que insistirá en modificaciones sustantivas o en la supresión de artículos que considera “regresivos”, por lo que el desenlace aún está abierto.
Movilizaciones y paro general: la calle también dijo presente
Mientras se votaba, la CGT concretó un paro general de 24 horas, con fuerte impacto en el transporte público y en servicios esenciales. Frente al Congreso, militantes gremiales, movimientos sociales y partidos de izquierda se manifestaron contra el proyecto, denunciando que “destruye derechos adquiridos” y “aumenta la precarización”. La gendarmería desplegó un amplio operativo en la Plaza del Congreso y se registraron enfrentamientos menores entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
En contraste, funcionarios del Gobierno celebraron la aprobación. La Oficina del Presidente calificó de “histórica” la media sanción y aseguró que la norma traerá “trabajo registrado, menor informalidad y normas laborales adaptadas al siglo XXI”. Javier Milei festejó en sus redes sociales con un escueto “¡Histórico!”.
Con la reforma nuevamente en manos del Senado, la pulseada política por la modernización laboral continúa y la atención se centrará en cómo reaccione la Cámara alta ante las modificaciones y en la capacidad del oficialismo para retener los votos que obtuvo en la primera vuelta. La calle, mientras tanto, parece dispuesta a seguir haciendo oír su voz.




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