Yanina Baini volvió a la Argentina y ya piensa en otra oportunidad: “Voy a intentarlo de nuevo”

La ultramaratonista de Winifreda regresó de España luego de su primera experiencia en un Campeonato Mundial de 100 kilómetros. Todavía con la tristeza de no haber podido completar la prueba por las altas temperaturas, realizó un profundo balance de lo vivido y dejó una frase que marca lo que viene: quiere volver a intentarlo. Este sábado estará nuevamente en La Pampa y regresará a su querida Winifreda.

El viaje de regreso también fue un tiempo para pensar. Ya en Argentina y con algunas horas de distancia de aquella jornada que tanto había esperado, Yanina Baini comenzó a transformar la tristeza en aprendizaje.
La atleta winifredense regresó de España luego de representar al país en el Campeonato Mundial de 100 Kilómetros disputado en Ames, una experiencia que quedará marcada para siempre en su trayectoria deportiva, aunque el desenlace haya sido muy diferente al que había imaginado durante tantos meses de preparación.
Baini se encuentra en Buenos Aires y este sábado continuará viaje hacia La Pampa. El destino final será Winifreda, el lugar desde donde comenzó este sueño y al que volverá después de haber vestido la camiseta argentina en la competencia más importante de su carrera.
“Ya en Argentina, quizás un poco más tranquila, pero no mucho menos triste. Mañana sábado ya estaré en La Pampa y en mi Winifreda”, escribió en sus redes sociales.
Un Mundial que dejó una herida, pero también mucho aprendizaje
Yanina llegó a España con una enorme preparación detrás. Entrenamientos, sacrificios personales, trabajo físico y nutricional y, además, un gran esfuerzo económico para poder afrontar un viaje que fue posible gracias a su propio empuje y a la colaboración de numerosas personas, comercios e instituciones.
El gran objetivo era completar los 100 kilómetros. Sin embargo, durante la carrera las elevadas temperaturas terminaron condicionándola y debió tomar una de las decisiones más difíciles para cualquier deportista: detenerse.
Con el paso de los días, Baini explicó que físicamente había llegado en excelentes condiciones y que incluso al día siguiente de la competencia no presentaba grandes molestias musculares. El problema fue otro.
“El calor me jugó una mala pasada”, resumió.
La sigla DNF —Did Not Finish, no finalizó— todavía pesa. Yanina no intenta esconderlo. Reconoce que le dolió profundamente e incluso que, en los momentos posteriores a la carrera, llegó a pensar en no volver a competir.
Pero también entiende que abandonar aquella prueba fue una decisión necesaria.
“Hay momentos en la vida que hay que saber parar y escuchar el cuerpo”, reflexionó. Y detrás de esa frase aparece también la realidad de tantos deportistas amateurs de alto rendimiento: entrenar para competir internacionalmente mientras la vida cotidiana continúa.
Yanina trabaja, estudia y tiene una familia. Como ella misma señaló, no vive del atletismo. Corre porque ama este deporte y porque siente profundamente cada vez que puede representar a Winifreda, La Pampa y la Argentina.
De la tristeza a una nueva meta
Con apenas 35 años, Baini considera que todavía tiene mucho camino deportivo por delante. La experiencia en España, incluso con el abandono, le permitió medirse en un escenario internacional y descubrir aspectos que deberá corregir de cara al futuro.
También dimensionó lo que significó haber llegado hasta allí.
“Muchos atletas están toda la vida entrenando y esperando el llamado y yo tuve el privilegio de ser llamada”, expresó.
Esa convocatoria fue el resultado de años de kilómetros, competencias, entrenamientos y sacrificios. Y cuando apareció la posibilidad de viajar al Mundial, surgió otro desafío: conseguir los recursos económicos necesarios.
La campaña solidaria que se puso en marcha en Winifreda, con rifas y aportes de particulares, empresas e instituciones, terminó convirtiendo el viaje en un proyecto acompañado por buena parte de la comunidad.
En su mensaje, Yanina volvió a agradecer a quienes hicieron posible aquella aventura, entre ellos Transporte Figgini, la Municipalidad de Winifreda, la Cooperativa de Electricidad de Winifreda, Obialero Eventos y Transporte Wini Flet, además de otras personas que prefirieron mantener sus colaboraciones en reserva.
También tuvo palabras especiales para quienes participaron directamente de su preparación: su entrenador Marcelo Millán, Funcional Gym de Winifreda, Héctor Tecilla, Lorena Piorno y la Asociación Pampeana de Atletas Veteranos.
Los agradecimientos alcanzaron además a su familia, sus amistades, sus compañeros de entrenamiento y quienes estuvieron junto a ella durante el Mundial, entre ellos Manuel Méndez, vicepresidente de la Confederación Argentina de Atletismo; Fabián Campanini y María Cecilia Archilla Currie.
Las Malvinas también estuvieron presentes en España
El viaje tuvo además un símbolo especialmente emotivo.
Antes de partir, veteranos de la Guerra de Malvinas le habían entregado una bandera argentina intervenida con las Islas y distintas firmas, además de una remera con la inscripción “Las Malvinas son Argentinas”.
Yanina llevó esos presentes a España y los mostró junto a sus compañeros de la delegación argentina. Fue una manera de llevar consigo algo de su tierra y de quienes habían acompañado el camino hacia el Mundial.
Ahora esa bandera también vuelve a casa con ella.
“Voy a intentarlo de nuevo”
Quizás la parte más importante de su mensaje llegó sobre el final.
Después de días atravesados por la frustración y de preguntarse incluso si tenía sentido continuar, Yanina tomó una decisión.
Quiere volver.
“Ahora sí, con la idea clara, voy a intentarlo de nuevo, con mucho amor por mi tierra, a volver a representar a la Argentina”, aseguró.
No hay todavía una fecha ni una competencia definida. Tampoco hace falta que la haya. El primer paso, después de semejante desafío, será regresar a casa.
Este sábado Yanina volverá a La Pampa y a Winifreda. Lo hará sin la llegada de los 100 kilómetros que había soñado, pero con algo que ninguna clasificación puede borrar: fue parte de una Selección Argentina, corrió un Mundial y llevó el nombre de su pueblo hasta España.
El Mundial de Ames terminó antes de lo esperado. Su historia con los 100 kilómetros, en cambio, parece estar lejos de haber terminado.



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