Fuerte avance del engorde a corral: la seca y la exportación reconfiguran el negocio de la carne
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El negocio ganadero argentino atraviesa una etapa de profundos cambios. Según datos de la Cámara Argentina de Feedlot, la seca del verano está acentuando los niveles de encierre del ganado para completar la terminación de las recrías 2025, al mismo tiempo que los frigoríficos —especialmente los exportadores— salen con mayor fuerza a abastecerse ante la escasez de hacienda disponible en los campos.

La combinación de menor oferta de terneros, caída del stock vacuno y una relación maíz–novillo altamente favorable está consolidando el crecimiento del engorde a corral como pieza clave del mercado cárnico.
Más industria dentro de los corrales
En los establecimientos que brindan hotelería (feedlot que engordan hacienda de terceros), el 74% de la hacienda pertenece hoy a la industria frigorífica. De ese total, el 42% está destinado al consumo interno y el 58% a exportación, según datos recabados por la Agencia Noticias Argentinas.
En términos generales, el 45% del total de hacienda encerrada pertenece a frigoríficos, pero en los feedlot hoteleros esa participación trepa al 58%. Además, en el último mes la presencia de exportadores aumentó 3%, mientras que los frigoríficos orientados principalmente al mercado doméstico redujeron su participación en igual proporción.
De la hacienda que salió de los corrales de terminación, el 53,5% fue remitida a frigoríficos exportadores. Esto no implica que toda esa carne se haya destinado exclusivamente al exterior, ya que las plantas integran sus negocios combinando exportación con venta de cortes en el mercado interno. Sin embargo, el dato refleja con claridad el avance de los exportadores en el negocio del engorde.
Menos terneros y más recría prolongada
El encierre de enero mostró una leve caída, explicada por una cuestión estacional: la zafra de terneros comienza hacia fines de ese mes o principios de marzo, por lo que la oferta fue limitada.
A esto se suma que la disponibilidad de forraje en muchas zonas permitió estirar las recrías y retener animales en los campos. Incluso se estima que la oferta de terneros podría caer este año, lo que agrega presión sobre el sistema.
La consecuencia es clara: ante la necesidad de asegurar volumen, los frigoríficos exportadores debieron salir a comprar invernada para recriar y engordar a corral, en un contexto marcado por la reducción del stock vacuno y, en particular, de la categoría novillos.

La relación maíz–carne impulsa el encierre
Uno de los factores determinantes del crecimiento del feedlot es la ecuación económica. Actualmente, por cada kilo de novillo se pueden comprar 15 kilos de maíz, cuando se considera que una relación de 12 a 1 ya es conveniente.
Esta ventaja convierte al maíz en carne con mayor rentabilidad, incentivando el encierre y presionando sobre los precios de la invernada, algo que ya se refleja en los primeros remates del año.
Para los operadores que necesitan engordar hacienda, la coyuntura “les viene como anillo al dedo”: poca oferta de terneros, buena disponibilidad forrajera y una ecuación favorable de costos fortalecen el sistema de engorde intensivo.
Consumo en alza y señales a futuro
El movimiento en los corrales también debe leerse en el marco del consumo interno. En 2025, el consumo total de carnes en Argentina creció 3,85% y alcanzó los 116,4 kilos por habitante, consolidando una tendencia de los últimos años, según estadísticas oficiales de la Secretaría de Agricultura y Ganadería.
El detalle por tipo de carne muestra:
Carne bovina: 49,92 kilos por persona.
Carne aviar: 47,68 kilos por persona.
Carne porcina: 18,89 kilos por persona.
Estos números reflejan avances en producción, competitividad y acceso a alimentos de calidad, pero también evidencian un mercado cada vez más integrado entre consumo interno y exportación.
Un mercado en plena transformación
Durante varios años, el abastecimiento de los feedlot hoteleros estuvo mayormente en manos de matarifes y frigoríficos orientados al consumo doméstico. Sin embargo, la caída del stock y la necesidad de asegurar volumen para exportar modificaron ese esquema.
Hoy, la creciente participación de frigoríficos exportadores en el engorde a corral es una señal clara de hacia dónde podría orientarse el mercado de la carne en el futuro cercano: mayor integración vertical, mayor protagonismo de la exportación y un sistema productivo cada vez más dependiente del feedlot como herramienta estratégica.
En un contexto climático adverso y con cambios estructurales en el rodeo, el engorde a corral deja de ser una alternativa complementaria para convertirse en un actor central del negocio ganadero argentino.










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